<?xml version="1.0"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://mareig4.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>NOVES TECNOLOGIES APLICADES A L&#xB4;ESCOLA</title><description/><link>https://mareig4.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>LISTA DE BLOGS DE LA CLASE</title><link>https://mareig4.blogia.com/2006/101101-lista-de-blogs-de-la-clase.php</link><guid isPermaLink="true">https://mareig4.blogia.com/2006/101101-lista-de-blogs-de-la-clase.php</guid><description><![CDATA[<p align="left"><img src="/tinymce/jscripts/tiny_mce/plugins/emotions/images/smiley-money-mouth.gif" border="0" alt="Forrado" title="Forrado" width="18" height="18" />En este apartado encontrar&eacute;is la lista de blogs de los compa&ntilde;eros de clase de la asignatura de Nuevas Tecnolog&iacute;as.</p><p align="left"><a href="http://rosro.blogia.com" target="_blank">http://rosro.blogia.com</a></p><p align="left"><a href="http://magisterintae.blogia.com" target="_blank">http://magisterintae.blogia.com</a></p><p align="left"><a href="http://caroe.blogia.com" target="_blank">http://caroe.blogia.com</a></p><p align="left"><a href="http://caroe.blogia.com" target="_blank">http://teluzpi.blogia.com</a></p><p align="left"><a href="http://caroe.blogia.com" target="_blank">http://albemon.blogia.com</a></p><p align="left"><a href="http://caroe.blogia.com" target="_blank">http://.revabe.blogia.com</a></p><p align="left"><a href="http://caroe.blogia.com" target="_blank">http://pagoyu.blogia.com</a></p><p align="left"><a href="http://caroe.blogia.com" target="_blank">http://serjople.blogia.com</a></p><p align="left"><a href="http://caroe.blogia.com" target="_blank">http://.blogia.com</a></p><p align="left"><a href="http://caroe.blogia.com" target="_blank"></a></p>]]></description><pubDate>Wed, 11 Oct 2006 16:24:00 +0000</pubDate></item><item><title>Nuevas tecnolog&#xED;as de la educaci&#xF3;n en Espa&#xF1;a (abril 29, 2005) (sindicaci&#xF3;n.net)</title><link>https://mareig4.blogia.com/2006/100602-nuevas-tecnologias-de-la-educacion-en-espana-abril-29-2005-sindicacion-net-.php</link><guid isPermaLink="true">https://mareig4.blogia.com/2006/100602-nuevas-tecnologias-de-la-educacion-en-espana-abril-29-2005-sindicacion-net-.php</guid><description><![CDATA[<h3 class="post-title" align="justify">La Fundaci&oacute;n Auna acaba de publicar en sus Cuadernos de la Sociedad de la Informaci&oacute;n un interesante monogr&aacute;fico sobre &ldquo;Las nuevas tecnolog&iacute;as en la educaci&oacute;n&rdquo; a cargo de Roc&iacute;o Mart&iacute;n-Laborda. Es de agradecer tal esfuerzo de la empresa privada, tras a&ntilde;os en los que la Administraci&oacute;n ha mantenido una sequ&iacute;a informativa sobre estos temas.<br /><br />S&oacute;lo el 13,8 por 100 de los centros p&uacute;blicos de Educaci&oacute;n tienen p&aacute;gina web<br /><br />La primera parte del estudio contiene datos muy interesantes sobre la conexi&oacute;n a Internet en los centros educativos, el grado de utilizaci&oacute;n del ordenador con fines educativos etc. Aunque para muchos de estos indicadores no se dispone de datos actualizados, las estad&iacute;sticas recogidas dejan una impresi&oacute;n de insuficiencia. A modo de ejemplo, s&oacute;lo el 13,8 por 100 de los centros p&uacute;blicos de Educaci&oacute;n infantil, primaria y secundaria ten&iacute;an p&aacute;gina web hace dos a&ntilde;os.<br /><br />Proyectos con escasa coordinaci&oacute;n<br /><br />Aunque han sido muy diversas las iniciativas llevadas a cabo por las Administraciones P&uacute;blicas en favor de la nuevas tecnolog&iacute;as en la educaci&oacute;n, de la lectura del informe sacar&iacute;a la impresi&oacute;n de que tales iniciativas han sido insuficientes, adem&aacute;s de la carencia de un proyecto de entidad y la escasa coordinaci&oacute;n entre las diversas iniciativas llevadas a cabo durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os.<br /><br />Una Universia de la educaci&oacute;n preuniversitaria<br /><br />Universia es un proyecto &uacute;nico en el mundo impulsado por casi 900 universidades de m&aacute;s de diez pa&iacute;ses con el decisivo apoyo del Banco de Santander y en sus or&iacute;genes del papel motor de las universidades espa&ntilde;olas.<br /><br />Hoy es un modelo de desarrollo avanzado de la sociedad de la informaci&oacute;n en las universidades que permite integrar y vincular la fuerte innovaci&oacute;n asociada a las TICs, potenciar las sinergias de todo tipo y ayudar a paliar las deficiencias y carencias derivadas de fen&oacute;menos como el de la brecha digital.<br /><br />Quiz&aacute;s es el modelo de referencia que las Administraciones P&uacute;blicas debieran para provocar un proyecto de entidad que acelere el desarrollo de una implantaci&oacute;n real de las nuevas tecnolog&iacute;a de la educaci&oacute;n en Espa&ntilde;a. Por diversas razones que son f&aacute;ciles de adivinar:</h3><div class="post-body" align="justify"><ul><li><strong>Formaci&oacute;n del profesorado</strong>. Una implantaci&oacute;n real exige una <strong>formaci&oacute;n activa y continua</strong> de la pr&aacute;ctica totalidad del profesorado. En el &aacute;mbito universitario se han desarrollo iniciativas y programas capaces de abordar en la extensi&oacute;n y profundidad los temas formativos, con centros especializados y titulaciones o cr&eacute;ditos que pueden ser reconocidos oficialmente. </li><li><strong>Innovaci&oacute;n y cambio</strong>. Las nuevas tecnolog&iacute;as en educaci&oacute;n est&aacute;n sometidas a fuertes <strong>innovaciones y cambios relevantes</strong>, cuya adopci&oacute;n requiere de un &aacute;mbito interdisciplinario en el que tecnolog&iacute;a, pedagog&iacute;a, did&aacute;ctica, etc. fomenten un debate permanente. La necesidad de &ldquo;acumular y compartir experiencias y buenas pr&aacute;cticas&rdquo; es una de las conclusiones que se recogen en el estudio citado. </li><li><strong>Globalidad</strong>. El sistema puede tender a la dispersi&oacute;n de esfuerzos, si no se valora desde una <strong>concepci&oacute;n global aquellos avances significativos</strong> o aquellos proyectos en los que las econom&iacute;as de escalas o la suma de esfuerzos sean imprescindible para su avance y progreso (Bibliotecas conjuntas de objetos de aprendizaje, plataformas tecnol&oacute;gicas, intercambio de experiencias muy especializadas&hellip;). El propio informe hace referencia a la creaci&oacute;n de un &ldquo;portal educativo nacional&rdquo; que aglutine esfuerzos. </li><li><strong>"Escalabilidad".</strong> La mayor idoneidad de la implantaci&oacute;n de la nuevas tecnolog&iacute;as de la educaci&oacute;n en Espa&ntilde;a se dar&iacute;a si se toma el propio sistema educativo en su conjunto. Esto es, una formaci&oacute;n que se realizara pensando en las exigencias formativas de los alumnos tanto de la educaci&oacute;n primaria, secundaria o superior siempre con soluci&oacute;n de continuidad.</li></ul></div><p align="justify"><strong>Alfabetizaci&oacute;n digital y educaci&oacute;n</strong><br /><br />El objetivo de incrementar la calidad y la eficiencia de los sistemas de la educaci&oacute;n ya de por s&iacute; justificar&iacute;a acciones de envergadura ligados al empleo de las nuevas tecnolog&iacute;a en la educaci&oacute;n. Las &uacute;ltimas evaluaciones internacionales de la educaci&oacute;n llevadas a cabo por organismos supranacionales dejan a Espa&ntilde;a en un mal lugar.<br /><br />Los objetivos de alfabetizaci&oacute;n digital del Gobierno actual deber&iacute;an partir del aprovechamiento de aquellas iniciativas que han propiciado resultados positivos en el dif&iacute;cil y complicado marco que la sociedad de la informaci&oacute;n ha vivido en todo el mundo y, muy especialmente, en Espa&ntilde;a. Quiz&aacute;s no haya que inventar nada nuevo. En todo caso, s&iacute; son urgentes acciones que ayuden a recuperar el tiempo perdido.<br /></p><div align="justify" style="clear: both; padding-bottom: 0.25em"></div><h3 class="post-title" align="justify">Nuevas tecnolog&iacute;as de la educaci&oacute;n en Espa&ntilde;a </h3><p class="post-body" align="justify"></p><div class="post-body" align="justify" style="clear: both"></div><p class="post-body" align="justify">La Fundaci&oacute;n Auna acaba de publicar en sus Cuadernos de la Sociedad de la Informaci&oacute;n un interesante monogr&aacute;fico sobre &ldquo;Las nuevas tecnolog&iacute;as en la educaci&oacute;n&rdquo; a cargo de Roc&iacute;o Mart&iacute;n-Laborda. Es de agradecer tal esfuerzo de la empresa privada, tras a&ntilde;os en los que la Administraci&oacute;n ha mantenido una sequ&iacute;a informativa sobre estos temas.<br /><br /><strong>S&oacute;lo el 13,8 por 100 de los centros p&uacute;blicos de Educaci&oacute;n tienen p&aacute;gina web</strong><br /><br />La primera parte del estudio contiene datos muy interesantes sobre la conexi&oacute;n a Internet en los centros educativos, el grado de utilizaci&oacute;n del ordenador con fines educativos etc. Aunque para muchos de estos indicadores no se dispone de datos actualizados, las estad&iacute;sticas recogidas dejan una impresi&oacute;n de insuficiencia. A modo de ejemplo, s&oacute;lo el 13,8 por 100 de los centros p&uacute;blicos de Educaci&oacute;n infantil, primaria y secundaria ten&iacute;an p&aacute;gina web hace dos a&ntilde;os.<br /><br /><strong>Proyectos con escasa coordinaci&oacute;n</strong><br /><br />Aunque han sido muy diversas las iniciativas llevadas a cabo por las Administraciones P&uacute;blicas en favor de la nuevas tecnolog&iacute;as en la educaci&oacute;n, de la lectura del informe sacar&iacute;a la impresi&oacute;n de que tales iniciativas han sido insuficientes, adem&aacute;s de la carencia de un proyecto de entidad y la escasa coordinaci&oacute;n entre las diversas iniciativas llevadas a cabo durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os.<br /><br /><strong>Una Universia de la educaci&oacute;n preuniversitaria</strong><br /><br />Universia es un proyecto &uacute;nico en el mundo impulsado por casi 900 universidades de m&aacute;s de diez pa&iacute;ses con el decisivo apoyo del Banco de Santander y en sus or&iacute;genes del papel motor de las universidades espa&ntilde;olas.<br /><br />Hoy es un modelo de desarrollo avanzado de la sociedad de la informaci&oacute;n en las universidades que permite integrar y vincular la fuerte innovaci&oacute;n asociada a las TICs, potenciar las sinergias de todo tipo y ayudar a paliar las deficiencias y carencias derivadas de fen&oacute;menos como el de la brecha digital.<br /><br />Quiz&aacute;s es el modelo de referencia que las Administraciones P&uacute;blicas debieran para provocar un proyecto de entidad que acelere el desarrollo de una implantaci&oacute;n real de las nuevas tecnolog&iacute;a de la educaci&oacute;n en Espa&ntilde;a. Por diversas razones que son f&aacute;ciles de adivinar:</p><div class="post-body" align="justify"><ul><li><strong>Formaci&oacute;n del profesorado</strong>. Una implantaci&oacute;n real exige una <strong>formaci&oacute;n activa y continua</strong> de la pr&aacute;ctica totalidad del profesorado. En el &aacute;mbito universitario se han desarrollo iniciativas y programas capaces de abordar en la extensi&oacute;n y profundidad los temas formativos, con centros especializados y titulaciones o cr&eacute;ditos que pueden ser reconocidos oficialmente. </li><li><strong>Innovaci&oacute;n y cambio</strong>. Las nuevas tecnolog&iacute;as en educaci&oacute;n est&aacute;n sometidas a fuertes <strong>innovaciones y cambios relevantes</strong>, cuya adopci&oacute;n requiere de un &aacute;mbito interdisciplinario en el que tecnolog&iacute;a, pedagog&iacute;a, did&aacute;ctica, etc. fomenten un debate permanente. La necesidad de &ldquo;acumular y compartir experiencias y buenas pr&aacute;cticas&rdquo; es una de las conclusiones que se recogen en el estudio citado. </li><li><strong>Globalidad</strong>. El sistema puede tender a la dispersi&oacute;n de esfuerzos, si no se valora desde una <strong>concepci&oacute;n global aquellos avances significativos</strong> o aquellos proyectos en los que las econom&iacute;as de escalas o la suma de esfuerzos sean imprescindible para su avance y progreso (Bibliotecas conjuntas de objetos de aprendizaje, plataformas tecnol&oacute;gicas, intercambio de experiencias muy especializadas&hellip;). El propio informe hace referencia a la creaci&oacute;n de un &ldquo;portal educativo nacional&rdquo; que aglutine esfuerzos. </li><li><strong>"Escalabilidad".</strong> La mayor idoneidad de la implantaci&oacute;n de la nuevas tecnolog&iacute;as de la educaci&oacute;n en Espa&ntilde;a se dar&iacute;a si se toma el propio sistema educativo en su conjunto. Esto es, una formaci&oacute;n que se realizara pensando en las exigencias formativas de los alumnos tanto de la educaci&oacute;n primaria, secundaria o superior siempre con soluci&oacute;n de continuidad.</li></ul></div><p align="justify"><strong>Alfabetizaci&oacute;n digital y educaci&oacute;n</strong><br /><br />El objetivo de incrementar la calidad y la eficiencia de los sistemas de la educaci&oacute;n ya de por s&iacute; justificar&iacute;a acciones de envergadura ligados al empleo de las nuevas tecnolog&iacute;a en la educaci&oacute;n. Las &uacute;ltimas evaluaciones internacionales de la educaci&oacute;n llevadas a cabo por organismos supranacionales dejan a Espa&ntilde;a en un mal lugar.<br /><br />Los objetivos de alfabetizaci&oacute;n digital del Gobierno actual deber&iacute;an partir del aprovechamiento de aquellas iniciativas que han propiciado resultados positivos en el dif&iacute;cil y complicado marco que la sociedad de la informaci&oacute;n ha vivido en todo el mundo y, muy especialmente, en Espa&ntilde;a. Quiz&aacute;s no haya que inventar nada nuevo. En todo caso, s&iacute; son urgentes acciones que ayuden a recuperar el tiempo perdido.<br /></p><div align="justify" style="clear: both; padding-bottom: 0.25em"></div><p align="justify"></p>]]></description><pubDate>Fri, 06 Oct 2006 15:39:00 +0000</pubDate></item><item><title>Internet permite tratar a los pacientes en sus casas BARNABY J. FEDER (NYT) (EL PA&#xCD;S-06-10-06)</title><link>https://mareig4.blogia.com/2006/100601-internet-permite-tratar-a-los-pacientes-en-sus-casas-barnaby-j-feder-nyt-el-pais-06-10-06-.php</link><guid isPermaLink="true">https://mareig4.blogia.com/2006/100601-internet-permite-tratar-a-los-pacientes-en-sus-casas-barnaby-j-feder-nyt-el-pais-06-10-06-.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify"><img src="/tinymce/jscripts/tiny_mce/plugins/emotions/images/smiley-kiss.gif" border="0" alt="Beso" title="Beso" width="18" height="18" />El sistema de comunicaciones que tiene en casa junto a su cama no puede curar a Heather Huntoon, pero ayuda a mantenerla con vida. Desde que una noche hace 18 meses se despertara con temor a estar sufriendo un infarto, la vida de Huntoon ha estado dominada por una sucesi&oacute;n de problemas cardiacos, renales y circulatorios que la han llevado en repetidas ocasiones al hospital. &ldquo;Cuando pasas por lo que yo he pasado, tienes la abrumadora sensaci&oacute;n de que ya no puedes confiar en tu cuerpo&rdquo;, afirma Huntoon, de 42 a&ntilde;os y residente en Wichita, Kansas.</p><p align="justify">El sistema de comunicaciones que tiene en casa junto a su cama no puede curar a Heather Huntoon, pero ayuda a mantenerla con vida. Desde que una noche hace 18 meses se despertara con temor a estar sufriendo un infarto, la vida de Huntoon ha estado dominada por una sucesi&oacute;n de problemas cardiacos, renales y circulatorios que la han llevado en repetidas ocasiones al hospital. &ldquo;Cuando pasas por lo que yo he pasado, tienes la abrumadora sensaci&oacute;n de que ya no puedes confiar en tu cuerpo&rdquo;, afirma Huntoon, de 42 a&ntilde;os y residente en Wichita, Kansas.</p><p align="justify">Pero Huntoon s&iacute; conf&iacute;a en el potencial salvador de una serie de dispositivos que permiten a los m&eacute;dicos supervisar su estado a distancia. El sistema de control a distancia de Huntoon est&aacute; entre los m&aacute;s sofisticados de Estados Unidos para realizar un seguimiento a varios cientos de miles de pacientes. El principal aparato del sistema es un dispositivo implantado que regula su ritmo cardiaco, emite sacudidas que pueden salvarle la vida cuando sea necesario, y se comunica de forma inal&aacute;mbrica con sus m&eacute;dicos a trav&eacute;s de Internet.</p><p align="justify">Ese mismo sistema de comunicaciones tambi&eacute;n est&aacute; conectado a un medidor de la tensi&oacute;n sangu&iacute;nea y a una b&aacute;scula electr&oacute;nica situados junto a la cama. Al observar a distancia los datos de su estado en busca de indicios de un acontecimiento potencialmente peligroso para su vida, los m&eacute;dicos de Huntoon en ocasiones han podido modificar a tiempo la medicaci&oacute;n para su cardiopat&iacute;a, de modo que no tenga que hacer otro viaje al hospital.</p><p align="justify">Recientemente, el sistema avis&oacute; a sus m&eacute;dicos de que quiz&aacute; hab&iacute;a llegado el momento de volver a ingresarla. Un aumento de peso captado por los controles de Huntoon llev&oacute; a una serie de consultas telef&oacute;nicas en las que manifestaba un mareo inusual y problemas respiratorios. La enviaron r&aacute;pidamente al hospital, donde una tomograf&iacute;a axial computerizada revel&oacute; un principio de neumon&iacute;a. Recibi&oacute; el alta al cabo de una semana. Los fabricantes de dispositivos m&eacute;dicos ven a pacientes como Huntoon como precursores de cambios tecnol&oacute;gicos que permitir&aacute;n que se realice un seguimiento constante, a distancia y virtual, a decenas de millones de personas que padecen problemas cr&oacute;nicos como insuficiencia cardiaca, diabetes y enfermedades mentales mientras hacen su vida diaria.</p><p align="justify">La recompensa para los pacientes podr&iacute;a ser un uso m&aacute;s eficaz de los medicamentos, menos estancias y m&aacute;s breves en hospitales, e intervalos de tiempo m&aacute;s largos entre las visitas rutinarias al m&eacute;dico. &ldquo;Se trata de una medicina &lsquo;justo a tiempo&rsquo; en lugar de &lsquo;por si acaso&rdquo;, afirma Adam Darkins, experto en coordinaci&oacute;n de atenci&oacute;n sanitaria del Department of Veterans Affairs, que supervisa la Veterans Health Administration. Actualmente, el departamento utiliza unos dispositivos de control dom&eacute;stico relativamente simples para gestionar el tratamiento de casi 14.000 ex combatientes que padecen cardiopat&iacute;a, depresi&oacute;n, diabetes y trastorno de estr&eacute;s postraum&aacute;tico, se&ntilde;ala Darkins. Est&aacute; previsto que atienda a 21.000 pacientes en octubre.</p><p align="justify">Las numerosas empresas que apuestan por la tecnolog&iacute;a m&eacute;dica de control a distancia incluyen fabricantes de dispositivos implantables como Medtronic, empresas de instrumental como Honeywell y Philips, e incontables compa&ntilde;&iacute;as de hardware y software, que van desde algunas reci&eacute;n creadas hasta gigantes como Intel. Los directivos empresariales afirman que la demograf&iacute;a y la econom&iacute;a de la atenci&oacute;n sanitaria dar&aacute;n pocas opciones a pacientes y m&eacute;dicos, aparte de adoptar las tecnolog&iacute;as a medida que &eacute;stas vayan mejorando. &ldquo;Una poblaci&oacute;n que envejece y las enfermedades cr&oacute;nicas suponen un gasto insostenible para la sanidad&rdquo;, se&ntilde;ala L. David Whitlinger, especialista en electr&oacute;nica aplicada a la atenci&oacute;n sanitaria de Intel, que ve la creciente serie de dispositivos en Red que se est&aacute;n desarrollando para la medicina a distancia y automatizada como un enorme nuevo mercado para sus microprocesadores.</p><p align="justify">&ldquo;La cama de hospital y la sala de espera del futuro ser&aacute;n sus casas&rdquo;, a&ntilde;ade Whitlinger. Pero ni siquiera los sistemas de vanguardia como el de Huntoon consiguen ofrecer un panorama general de las enfermedades cr&oacute;nicas. Tuvo que ser hospitalizada en julio cuando una ca&iacute;da en sus niveles de potasio en sangre &mdash;algo que ninguno de esos dispositivos controla&mdash; provoc&oacute; una desestabilizaci&oacute;n cardiaca.</p><p align="justify">Para muchos m&eacute;dicos, el recabar y revisar datos a distancia tambi&eacute;n supone una preocupaci&oacute;n econ&oacute;mica pragm&aacute;tica, ya que muchas aseguradoras est&aacute;n ofreciendo poco o ning&uacute;n reembolso por ese trabajo. &ldquo;S&oacute;lo dispones de cierto tiempo al d&iacute;a para ello&rdquo;, afirma Stephen T. Hustead, m&eacute;dico de Coon Rapids, Minnesota, que implanta dispositivos cardiacos como el de Huntoon.</p><p align="justify">Huntoon dice que unos intervalos m&aacute;s prolongados entre una hospitalizaci&oacute;n y otra ser&iacute;an un cambio vital suficiente para hacerla feliz. Espera que sus m&eacute;dicos puedan a&ntilde;adir un control a distancia de los niveles de potasio a su rutina y aumentar as&iacute; las posibilidades de estabilizar su poco fiable coraz&oacute;n. Los empleados del hospital la conocen tan bien que la tratan como si fuera de la familia, asegura Huntoon. &ldquo;Pero ya no quiero formar parte de eso&rdquo;.</p><p align="justify"></p><p align="justify">Pero Huntoon s&iacute; conf&iacute;a en el potencial salvador de una serie de dispositivos que permiten a los m&eacute;dicos supervisar su estado a distancia. El sistema de control a distancia de Huntoon est&aacute; entre los m&aacute;s sofisticados de Estados Unidos para realizar un seguimiento a varios cientos de miles de pacientes. El principal aparato del sistema es un dispositivo implantado que regula su ritmo cardiaco, emite sacudidas que pueden salvarle la vida cuando sea necesario, y se comunica de forma inal&aacute;mbrica con sus m&eacute;dicos a trav&eacute;s de Internet.</p><p align="justify">Ese mismo sistema de comunicaciones tambi&eacute;n est&aacute; conectado a un medidor de la tensi&oacute;n sangu&iacute;nea y a una b&aacute;scula electr&oacute;nica situados junto a la cama. Al observar a distancia los datos de su estado en busca de indicios de un acontecimiento potencialmente peligroso para su vida, los m&eacute;dicos de Huntoon en ocasiones han podido modificar a tiempo la medicaci&oacute;n para su cardiopat&iacute;a, de modo que no tenga que hacer otro viaje al hospital.</p><p align="justify">Recientemente, el sistema avis&oacute; a sus m&eacute;dicos de que quiz&aacute; hab&iacute;a llegado el momento de volver a ingresarla. Un aumento de peso captado por los controles de Huntoon llev&oacute; a una serie de consultas telef&oacute;nicas en las que manifestaba un mareo inusual y problemas respiratorios. La enviaron r&aacute;pidamente al hospital, donde una tomograf&iacute;a axial computerizada revel&oacute; un principio de neumon&iacute;a. Recibi&oacute; el alta al cabo de una semana. Los fabricantes de dispositivos m&eacute;dicos ven a pacientes como Huntoon como precursores de cambios tecnol&oacute;gicos que permitir&aacute;n que se realice un seguimiento constante, a distancia y virtual, a decenas de millones de personas que padecen problemas cr&oacute;nicos como insuficiencia cardiaca, diabetes y enfermedades mentales mientras hacen su vida diaria.</p><p align="justify">La recompensa para los pacientes podr&iacute;a ser un uso m&aacute;s eficaz de los medicamentos, menos estancias y m&aacute;s breves en hospitales, e intervalos de tiempo m&aacute;s largos entre las visitas rutinarias al m&eacute;dico. &ldquo;Se trata de una medicina &lsquo;justo a tiempo&rsquo; en lugar de &lsquo;por si acaso&rdquo;, afirma Adam Darkins, experto en coordinaci&oacute;n de atenci&oacute;n sanitaria del Department of Veterans Affairs, que supervisa la Veterans Health Administration. Actualmente, el departamento utiliza unos dispositivos de control dom&eacute;stico relativamente simples para gestionar el tratamiento de casi 14.000 ex combatientes que padecen cardiopat&iacute;a, depresi&oacute;n, diabetes y trastorno de estr&eacute;s postraum&aacute;tico, se&ntilde;ala Darkins. Est&aacute; previsto que atienda a 21.000 pacientes en octubre.</p><p align="justify">Las numerosas empresas que apuestan por la tecnolog&iacute;a m&eacute;dica de control a distancia incluyen fabricantes de dispositivos implantables como Medtronic, empresas de instrumental como Honeywell y Philips, e incontables compa&ntilde;&iacute;as de hardware y software, que van desde algunas reci&eacute;n creadas hasta gigantes como Intel. Los directivos empresariales afirman que la demograf&iacute;a y la econom&iacute;a de la atenci&oacute;n sanitaria dar&aacute;n pocas opciones a pacientes y m&eacute;dicos, aparte de adoptar las tecnolog&iacute;as a medida que &eacute;stas vayan mejorando. &ldquo;Una poblaci&oacute;n que envejece y las enfermedades cr&oacute;nicas suponen un gasto insostenible para la sanidad&rdquo;, se&ntilde;ala L. David Whitlinger, especialista en electr&oacute;nica aplicada a la atenci&oacute;n sanitaria de Intel, que ve la creciente serie de dispositivos en Red que se est&aacute;n desarrollando para la medicina a distancia y automatizada como un enorme nuevo mercado para sus microprocesadores.</p><p align="justify">&ldquo;La cama de hospital y la sala de espera del futuro ser&aacute;n sus casas&rdquo;, a&ntilde;ade Whitlinger. Pero ni siquiera los sistemas de vanguardia como el de Huntoon consiguen ofrecer un panorama general de las enfermedades cr&oacute;nicas. Tuvo que ser hospitalizada en julio cuando una ca&iacute;da en sus niveles de potasio en sangre &mdash;algo que ninguno de esos dispositivos controla&mdash; provoc&oacute; una desestabilizaci&oacute;n cardiaca.</p><p align="justify">Para muchos m&eacute;dicos, el recabar y revisar datos a distancia tambi&eacute;n supone una preocupaci&oacute;n econ&oacute;mica pragm&aacute;tica, ya que muchas aseguradoras est&aacute;n ofreciendo poco o ning&uacute;n reembolso por ese trabajo. &ldquo;S&oacute;lo dispones de cierto tiempo al d&iacute;a para ello&rdquo;, afirma Stephen T. Hustead, m&eacute;dico de Coon Rapids, Minnesota, que implanta dispositivos cardiacos como el de Huntoon.</p><p align="justify">Huntoon dice que unos intervalos m&aacute;s prolongados entre una hospitalizaci&oacute;n y otra ser&iacute;an un cambio vital suficiente para hacerla feliz. Espera que sus m&eacute;dicos puedan a&ntilde;adir un control a distancia de los niveles de potasio a su rutina y aumentar as&iacute; las posibilidades de estabilizar su poco fiable coraz&oacute;n. Los empleados del hospital la conocen tan bien que la tratan como si fuera de la familia, asegura Huntoon. &ldquo;Pero ya no quiero formar parte de eso&rdquo;.</p>]]></description><pubDate>Fri, 06 Oct 2006 15:34:00 +0000</pubDate></item><item><title>DIFICULTADES EN LA ESCUELA</title><link>https://mareig4.blogia.com/2006/100407-dificultades-en-la-escuela.php</link><guid isPermaLink="true">https://mareig4.blogia.com/2006/100407-dificultades-en-la-escuela.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify">&Omega; Vivimos inmersos en un diluvio de datos. La dificultad de asimilarlos crece en la medida que aumenta la diversidad y complejidad as&iacute; como la de los canales por medio de los cuales se vierten. El nivel de datos disponibles puede llegar a bloquearnos totalmente.<br /><br />&Omega; Estamos hablando de datos y no de informaci&oacute;n para poner de relieve una caracter&iacute;stica muy especial de nuestra &eacute;poca: La confusi&oacute;n entre datos e informaci&oacute;n y entra esta &uacute;ltima y el conocimiento.</p><p align="justify"><span style="font-size: 12pt; font-family: &#39;Times New Roman&#39;"></span><br />&nbsp;<br />&Omega; El nivel medio cultural que se requiere para la compresi&oacute;n de un texto es cada vez m&aacute;s elevado. Estamos en la era de la informaci&oacute;n y sin embargo el nivel de confusi&oacute;n parece estar creciendo. De ah&iacute; la importancia del papel de la escuela para contribuir al logro del cambio de la informaci&oacute;n en conocimiento y de la tecnolog&iacute;a en comunicaci&oacute;n.<br /><br />&Omega; Los alumnos han de encontrar en la escuela todo aquello que est&aacute; presente en la sociedad y la cultura en la que viven; la escuela ha de ser la circunstancia dinamizadora de la vida individual en el seno de la propia sociedad. En una sociedad del conocimiento y de la comunicaci&oacute;n la misi&oacute;n de la escuela es la de ofrecer los elementos que permitan el desarrollo y la capacidad de aprender: a la escuela vamos a iniciar el aprendizaje de aprender. El saber aprender es el mejor fruto que puede ofrecer la escolarizaci&oacute;n.<br /><br />&Omega; En este sentido, en la escuela deben estar presentes todos los medios que la sociedad tiene para ofrecer informaci&oacute;n: libros, peri&oacute;dicos, radio, televisi&oacute;n, ordenador... nada puede ser ajeno a la escuela porque nada es ajeno a la vida del alumno.<br /><br />&Omega; En cualquiera de las &aacute;reas en las que est&aacute; dividido el panorama acad&eacute;mico no importan que se trate de lenguas, idiomas, matem&aacute;ticas, f&iacute;sica, &eacute;tica o m&uacute;sica, en todos ellos se puede realizar el ejercicio de adiestramiento en la b&uacute;squeda de informaci&oacute;n o de unos datos adecuados al planteamiento de un supuesto o de un contexto real. Esto supone, por parte del profesorado, un cambio en la perspectiva desde la que contempla su funci&oacute;n; en ofrecer m&aacute;s elementos de b&uacute;squeda que soluciones previas; en proponer actividades m&aacute;s que en presentar ejercicios escol&aacute;sticos descontextualizados y anacr&oacute;nicos. No es sencillo, pero s&iacute; estimulante, al intentar el equilibrio entre lo estricto y convencionalmente acad&eacute;mico y estas nuevas maneras de hacer.<br /><br />&Omega; Por otra parte el desarrollar actividades comunicacionales, el contactar con otros grupos en escuelas geogr&aacute;ficamente distantes, es una actividad que merece especial atenci&oacute;n si se pretende que los alumnos y alumnas vivan y conozcan como algo real la virtual presencia de culturas distintas, tal y como puede constatarse en los programas de todo tipo que nos ofrece indiscriminadamente los medios audiovisuales de difusi&oacute;n.<br /><br />&Omega; Conscientes de estas caracter&iacute;sticas de nuestro tiempo es preciso descubrir nuevas sendas por las que caminar para poder ense&ntilde;ar nuevas actividades valoradas con un alto potencial de aprendizaje para el alumno. Y como dijo el poeta: &ldquo;Aprende a diferenciar / las cosas que son mentira / de las que cosas que son verdad&rdquo;.<br /><br />&Omega; Vivimos inmersos en un diluvio de datos. La dificultad de asimilarlos crece en la medida que aumenta la diversidad y complejidad as&iacute; como la de los canales por medio de los cuales se vierten. El nivel de datos disponibles puede llegar a bloquearnos totalmente.<br /><br />&Omega; Estamos hablando de datos y no de informaci&oacute;n para poner de relieve una caracter&iacute;stica muy especial de nuestra &eacute;poca: La confusi&oacute;n entre datos e informaci&oacute;n y entra esta &uacute;ltima y el conocimiento.<br /><br />&Omega; El nivel medio cultural que se requiere para la compresi&oacute;n de un texto es cada vez m&aacute;s elevado. Estamos en la era de la informaci&oacute;n y sin embargo el nivel de confusi&oacute;n parece estar creciendo. De ah&iacute; la importancia del papel de la escuela para contribuir al logro del cambio de la informaci&oacute;n en conocimiento y de la tecnolog&iacute;a en comunicaci&oacute;n.<br /><br />&Omega; Los alumnos han de encontrar en la escuela todo aquello que est&aacute; presente en la sociedad y la cultura en la que viven; la escuela ha de ser la circunstancia dinamizadora de la vida individual en el seno de la propia sociedad. En una sociedad del conocimiento y de la comunicaci&oacute;n la misi&oacute;n de la escuela es la de ofrecer los elementos que permitan el desarrollo y la capacidad de aprender: a la escuela vamos a iniciar el aprendizaje de aprender. El saber aprender es el mejor fruto que puede ofrecer la escolarizaci&oacute;n.<br /><br />&Omega; En este sentido, en la escuela deben estar presentes todos los medios que la sociedad tiene para ofrecer informaci&oacute;n: libros, peri&oacute;dicos, radio, televisi&oacute;n, ordenador... nada puede ser ajeno a la escuela porque nada es ajeno a la vida del alumno.<br /><br />&Omega; En cualquiera de las &aacute;reas en las que est&aacute; dividido el panorama acad&eacute;mico no importan que se trate de lenguas, idiomas, matem&aacute;ticas, f&iacute;sica, &eacute;tica o m&uacute;sica, en todos ellos se puede realizar el ejercicio de adiestramiento en la b&uacute;squeda de informaci&oacute;n o de unos datos adecuados al planteamiento de un supuesto o de un contexto real. Esto supone, por parte del profesorado, un cambio en la perspectiva desde la que contempla su funci&oacute;n; en ofrecer m&aacute;s elementos de b&uacute;squeda que soluciones previas; en proponer actividades m&aacute;s que en presentar ejercicios escol&aacute;sticos descontextualizados y anacr&oacute;nicos. No es sencillo, pero s&iacute; estimulante, al intentar el equilibrio entre lo estricto y convencionalmente acad&eacute;mico y estas nuevas maneras de hacer.<br /><br />&Omega; Por otra parte el desarrollar actividades comunicacionales, el contactar con otros grupos en escuelas geogr&aacute;ficamente distantes, es una actividad que merece especial atenci&oacute;n si se pretende que los alumnos y alumnas vivan y conozcan como algo real la virtual presencia de culturas distintas, tal y como puede constatarse en los programas de todo tipo que nos ofrece indiscriminadamente los medios audiovisuales de difusi&oacute;n.<br /><br />&Omega; Conscientes de estas caracter&iacute;sticas de nuestro tiempo es preciso descubrir nuevas sendas por las que caminar para poder ense&ntilde;ar nuevas actividades valoradas con un alto potencial de aprendizaje para el alumno. Y como dijo el poeta: &ldquo;Aprende a diferenciar / las cosas que son mentira / de las que cosas que son verdad&rdquo;.<br /><br /></p>]]></description><pubDate>Wed, 04 Oct 2006 08:11:00 +0000</pubDate></item><item><title>Adolfo Torrecilla,</title><link>https://mareig4.blogia.com/2006/100406-adolfo-torrecilla-.php</link><guid isPermaLink="true">https://mareig4.blogia.com/2006/100406-adolfo-torrecilla-.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify">Nada m&aacute;s inaugurar su mandato, George Bush ha anunciado una serie de medidas para intentar elevar el nivel de calidad de la escuela p&uacute;blica. En el pa&iacute;s m&aacute;s poderoso del mundo, la escuela es un eslab&oacute;n d&eacute;bil. Pero tambi&eacute;n en el conjunto de Occidente se tiene la impresi&oacute;n de que la escuela no est&aacute; cumpliendo su cometido. Analizando la experiencia sueca, que ha sido modelo para sucesivas reformas educativas promovidas por partidos socialistas europeos, Inger Enkvist se plantea en "La educaci&oacute;n en peligro" los motivos de este deterioro de la calidad de ense&ntilde;anza.</p><p align="justify"></p><p align="justify">Inger Enkvist es doctora de Letras por la Universidad de Goteborg (Suecia) y en la actualidad ocupa la C&aacute;tedra de Espa&ntilde;ol en la Universidad de Lund. Tambi&eacute;n ha publicado m&uacute;ltiples obras sobre pedagog&iacute;a. La educaci&oacute;n en peligro se basa en experiencias propias en la ense&ntilde;anza en el nivel superior de la primaria, la secundaria, la escuela de adultos y la universidad, as&iacute; como en a&ntilde;os de conversaci&oacute;n con docentes y visitas a escuelas tanto de Suecia como de otros pa&iacute;ses. <br /><br />Con su libro, la autora quiere llamar la atenci&oacute;n sobre las ideas que est&aacute;n detr&aacute;s de los cambios introducidos en la ense&ntilde;anza sueca a partir de 1970 y que han provocado de manera paulatina el desprestigio de un sistema que siempre fue un orgullo para sus habitantes. Sus cr&iacute;ticas se dirigen a los gobernantes que, con el encomiable deseo de combatir las desigualdades sociales de origen y extender la democracia a la escuela, han desvirtuado el sentido de la educaci&oacute;n. Pero la experiencia de Suecia es extensible tambi&eacute;n a otros pa&iacute;ses, que durante muchos a&ntilde;os han imitado las reformas pedag&oacute;gicas suecas. Y, de hecho, el libro contiene abundantes referencias a otros pa&iacute;ses. <br /><br /><br /><strong>Una imagen rom&aacute;ntica del ni&ntilde;o</strong> <br /><br />Inger Enkvist comienza su an&aacute;lisis describiendo la visi&oacute;n del ser humano que hay detr&aacute;s de las tendencias pedag&oacute;gicas que han revolucionado la educaci&oacute;n durante el siglo XX. Predomina una imagen rom&aacute;ntico-roussoniana seg&uacute;n la cual los ni&ntilde;os son creadores por naturaleza, mientras que la sociedad (y la escuela tradicional) destruyen esta capacidad innata. La ense&ntilde;anza actual deber&iacute;a educar sin imposiciones de ning&uacute;n tipo, dejando que sea el alumno el que, a su ritmo, desarrolle sus intereses y sus habilidades. <br /><br />Para Enkvist, &ldquo;lo curioso de los famosos pedagogos del siglo XX es que la mayor&iacute;a son rom&aacute;nticos y no son amigos de la escuela, de la lectura o de los profesores. Tampoco tienen mucho que decir sobre por qu&eacute; se debe aprender algo. En lugar de esto, hablan de qu&eacute; m&eacute;todo se debe usar para aprender&rdquo;. <br /><br />Inger Enkvist se muestra radicalmente cr&iacute;tica con algunas de las ideas que han ido quedando de estos te&oacute;ricos, entre los que incluye a John Dewey, Jean Piaget, Freinet, Paulo Freire... En su libro recoge qu&eacute; aportaciones de cada autor han pasado a formar parte de la pedagog&iacute;a que sustenta las reformas educativas del modelo sueco. <br /><br /><br /><strong>La intocable autonom&iacute;a del alumno</strong> <br /><br />Las cr&iacute;ticas m&aacute;s fuertes de la autora est&aacute;n dirigidas a la insistencia en la autonom&iacute;a de los alumnos y al predominio de las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n. <br /><br />Si la autonom&iacute;a de los alumnos es intocable, estos acaban por rebajar los objetivos educativos, adapt&aacute;ndolos a su antojo. Quiz&aacute; esta inclinaci&oacute;n por el ritmo subjetivo y la falta de exigencia est&eacute; en la ra&iacute;z del creciente descenso del nivel de conocimientos. Algunos te&oacute;ricos disfrazan esta ca&iacute;da en picado de la pedagog&iacute;a de los contenidos como adaptaci&oacute;n a los nuevos cambios sociales. Como cada alumno es aut&oacute;nomo y debe llevar su propio ritmo de aprendizaje, no tiene sentido imponer ni calificaciones ni recuperaciones, algo que se considera una perniciosa secuela de los sistemas educativos tradicionales. <br /><br />El alumno se confecciona as&iacute; un men&uacute; educativo a la carta, eligiendo lo m&aacute;s apropiado para sus gustos e intereses. Esto, que parece el m&aacute;ximo ejemplo de libertad, es un craso error pedag&oacute;gico, afirma Enkvist, pues se le est&aacute; dando a los alumnos una serie de facultades para las que no est&aacute;n preparados: los alumnos ni tienen libertad para elegir lo mejor (lo confunden con lo m&aacute;s f&aacute;cil), ni saben todav&iacute;a comportarse de manera independiente (pues no han desarrollado de manera suficiente su car&aacute;cter): &ldquo;Cuando permitimos a los alumnos elegir lo que van a estudiar, es decir, tambi&eacute;n elegir el disminuir la cantidad de lo que aprenden, en realidad creamos un nuevo proletariado de j&oacute;venes que han sido distra&iacute;dos pero que no saben nada y no tienen base alguna para el desarrollo posterior&rdquo;. <br /><br />Con esta manera de actuar, &ldquo;dejamos estancados a los alumnos provenientes de ambientes culturalmente pobres, ya que la escuela era la &uacute;nica posibilidad de contacto con la literatura, la historia y el arte para ese grupo. As&iacute;, los animamos a una forma de vida no reflexiva, dispersa y consumista; en resumen, a que se dejen distraer. Los invitamos a la pereza intelectual y sentimental, no a la libertad&rdquo;. Y como la escuela ya no presenta modelos de vida, los alumnos se los buscan por su cuenta &ldquo;y los encuentran en otros planos donde dominan los intereses comerciales&rdquo;. En este sentido, la autora coincide en su an&aacute;lisis con el de la acad&eacute;mica francesa Jacqueline de Romilly en su libro El tesoro de los saberes olvidados (ver servicio 2/00). <br /><br /><br /><strong>Recuperar aspectos olvidados</strong> <br /><br />Aunque Inger Enkvist no a&ntilde;ora una id&iacute;lica escuela de otros tiempos, propone recuperar algunos aspectos olvidados, que siguen siendo fundamentales en la ense&ntilde;anza. Entre ellos: <br /><br />&mdash; No confundir pensamiento con informaci&oacute;n. &ldquo;Algunas personas no han entendido que no podemos pensar sin ideas y que para buscar informaci&oacute;n debemos tener primero una idea de lo que queremos encontrar&rdquo;. El tiempo escolar debe estar m&aacute;s volcado a desarrollar el pensamiento: &ldquo;No es informaci&oacute;n lo que necesitamos, sino entender el mundo&rdquo;. <br /><br />&mdash; Recuperar el lugar de la memoria dentro de los procesos de aprendizaje. &ldquo;Cuando se habla de la memoria en el contexto escolar &ndash;escribe Enkvist&ndash;, lo cual casi nunca se hace, es para decir que no se necesita aprender detalles (...), sino que es suficiente con saber c&oacute;mo buscar la informaci&oacute;n&rdquo;. Sin embargo, &ldquo;la subvaloraci&oacute;n de la memoria ha influido en la manera en la que la adquisici&oacute;n del conocimiento se controla en la escuela. Puesto que se menosprecia la memoria, ha sido tambi&eacute;n despreciable mostrar el contenido de esa memoria, por ejemplo, en las pruebas escritas&rdquo;. <br /><br />&mdash; Defender la importancia de la lectura. Para Enkvist, &ldquo;la falta de entrenamiento de lectura y de escritura lleva a una infantilizaci&oacute;n de los j&oacute;venes; los alumnos no desarrollan h&aacute;bitos de trabajo intelectual&rdquo;. El entrenamiento idiom&aacute;tico es la base para la construcci&oacute;n de todo un sistema de aprendizaje, infravalorado en la actualidad pero que no ha sido sustituido por nada. <br /><br />&mdash; Lograr la sinton&iacute;a entre la escuela y los padres. En este sentido, la situaci&oacute;n en Suecia es un tanto especial, pues durante a&ntilde;os ha funcionado un discurso que presentaba a la familia como un obst&aacute;culo para el desarrollo del individuo. Muchos padres de hoy ni tienen confianza en s&iacute; mismos ni saben cu&aacute;les son sus responsabilidades. Para ayudarles a desempe&ntilde;ar sus tareas, est&aacute;n proliferando en Suecia las &ldquo;Escuelas de Padres&rdquo;. <br /></p>]]></description><pubDate>Wed, 04 Oct 2006 08:07:00 +0000</pubDate></item><item><title>G. K. Chesterton,</title><link>https://mareig4.blogia.com/2006/100405-g-k-chesterton-.php</link><guid isPermaLink="true">https://mareig4.blogia.com/2006/100405-g-k-chesterton-.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La familia puede muy bien ser considerada, as&iacute; habr&iacute;a que pensarlo al menos, como una instituci&oacute;n humana fundamental. Todos admitir&aacute;n que ha sido la c&eacute;lula principal y la unidad central de casi todas las sociedades que han existido hasta ahora, con la excepci&oacute;n, la verdad sea dicha, de algunas sociedades como aquella de Lacedem&oacute;n que opt&oacute; por la &laquo;eficiencia&raquo; y que, en consecuencia, ha perecido sin dejar ni rastro. E1 cristianismo, por enorme que fuera la revoluci&oacute;n que supuso, no alter&oacute; esta cosa sagrada, tan antigua y salvaje; no hizo nada m&aacute;s que darle la vuelta. No neg&oacute; la trinidad de padre, madre y ni&ntilde;o. Sencillamente la ley&oacute; al rev&eacute;s, haci&eacute;ndola ni&ntilde;o, madre y padre. Y &eacute;sta ya no se llama la familia, sino Sagrada Familia, pues muchas cosas se hacen santas s&oacute;lo con darles la vuelta. Pero algunos sabios de nuestra propia decadencia han lanzado un serio ataque a la familia. La han atacado, y me parece que de manera equivocada; y sus defensores la han defendido, y lo han hecho de manera equivocada. La defensa m&aacute;s com&uacute;n de la familia es que, en medio de las tensiones y cambios de la vida, resulta un sitio pac&iacute;fico, c&oacute;modo y unido. Pero es posible otra defensa de la familia, y a m&iacute; me parece evidente; consiste en decir que la familia no es ni pac&iacute;fica, ni c&oacute;moda, ni unida.<br /><br /><br /><strong>La familia como instituci&oacute;n en el mundo moderno</strong><br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hoy d&iacute;a no est&aacute; muy de moda cantar las ventajas de la comunidad peque&ntilde;a. Se nos dice que debemos lanzarnos a por grandes imperios y a por grandes ideas. Hay una ventaja, sin embargo, en el estado, en la ciudad o en el pueblo peque&ntilde;o que s&oacute;lo los que quieren ser ciegos pasar&aacute;n por alto. El ser humano que vive en una comunidad peque&ntilde;a vive en un mundo mucho m&aacute;s grande. Sabe mucho m&aacute;s de las variedades feroces y las divergencias inflexibles de los hombres. La raz&oacute;n es obvia. En una comunidad grande podemos elegir nuestros compa&ntilde;eros. En una comunidad peque&ntilde;a nuestros compa&ntilde;eros nos vienen dados. As&iacute; en todas las sociedades grandes y altamente civilizadas se forman grupos fundados sobre lo que se llama simpat&iacute;a y que silencian al mundo real de modo m&aacute;s cortante que las puertas de un monasterio. Lo cierto es que no hay nada peque&ntilde;o o limitado en el clan o en la tribu; lo que es de verdad peque&ntilde;o y limitado es la pandilla o el corrillo. Los que forman un clan viven juntos porque todos se visten con el mismo tart&aacute;n o porque todos descienden de la misma vaca sagrada; pero en sus almas, por una suerte divina de las cosas, siempre habr&aacute; m&aacute;s colores que en cualquier tart&aacute;n. Los que forman una pandilla o un grupo viven juntos porque tienen el mismo tipo de alma, y su estrechez es una estrechez de coherencia y satisfacci&oacute;n espiritual, como la que hay en el infierno. Una sociedad grande existe para formar grupillos. Una sociedad grande es una sociedad para la promoci&oacute;n de la estrechez. Es una maquinaria para proteger al individuo solitario y sensible de toda experiencia de los amargos y fortalecedores compromisos humanos. En el sentido m&aacute;s literal de las palabras, es una sociedad para la prevenci&oacute;n del conocimiento cristiano.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Podemos ver este cambio, por ejemplo, en la transformaci&oacute;n moderna de lo que se llama el club. Cuando Londres era m&aacute;s peque&ntilde;o, y sus barrios m&aacute;s reducidos y familiares, el club era lo que es todav&iacute;a en los pueblos, lo opuesto de lo que es ahora en las grandes ciudades. Se consideraba entonces como un lugar en donde una persona pod&iacute;a ser sociable. Ahora el club se valora como el lugar en donde puede uno ser insociable. Cuanto m&aacute;s grande y elaborada es nuestra civilizaci&oacute;n tanto m&aacute;s deja de ser el club un lugar donde uno puede tener un argumento ruidoso, y se convierte en un lugar en donde uno puede comer a solas, por su cuenta, sin que nadie le moleste. E1 objetivo es que se sienta c&oacute;modo, y hacer a un hombre c&oacute;modo es hacerle todo lo opuesto a sociable. La sociabilidad, como todas las cosas buenas, est&aacute; llena de incomodidades, peligros y renuncias. El club tiende a producir la m&aacute;s degradante de todas las combinaciones-el anacoreta de lujo, el hombre que combina la indulgencia voluptuosa de L&uacute;culo con la soledad insana de Sime&oacute;n el Estilita.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si ma&ntilde;ana por la ma&ntilde;ana una enorme nevada no nos dejara salir de la calle en que vivimos entrar&iacute;amos de repente en un mundo mucho m&aacute;s grande y mucho m&aacute;s ins&oacute;lito que cualquier otro que hayamos imaginado. Pero todo el esfuerzo de la persona moderna t&iacute;pica es huir de la calle en la que vive. Primero inventa la higiene moderna y se va a Margate. Luego inventa la cultura moderna y se va a Florencia. Despu&eacute;s inventa el imperialismo moderno y se va a Tombuct&uacute;. Se marcha a los bordes fant&aacute;sticos de la Tierra. Pretende cazar tigres. Casi llega a montar en camello. Y al hacer todo esto est&aacute; todav&iacute;a esencialmente huyendo de la calle en la que naci&oacute;; y siempre tiene a mano una explicaci&oacute;n de esta fuga suya. Dice que huye de su calle porque es aburrida. Miente. La verdad es que huye de su calle porque es demasiado excitante. Es excitante porque es exigente; es exigente porque est&aacute; llena de vida. Puede visitar Venecia tranquilo porque para &eacute;l los venecianos no son nada m&aacute;s que venecianos; los habitantes de su propia calle son hombres y mujeres. Puede quedarse mirando a un chino porque para &eacute;l los chinos son algo pasivo que hay que mirar; si se le ocurre mirar a la vieja se&ntilde;ora en el jard&iacute;n de al lado, la anciana se pone en movimiento. Est&aacute; forzado a huir, para decirlo en breve, de la compa&ntilde;&iacute;a demasiado estimulante de sus iguales-de seres humanos libres, perversos, personales, deliberadamente diferentes de &eacute;l-. La calle en Brixton resplandece demasiado y resulta abrumadora. Tiene que apaciguarse y calmarse entre los tigres y los buitres, los camellos y los cocodrilos. Estas creaturas, sin duda alguna, son muy diferentes de &eacute;l; pero no ponen su figura o color o costumbres en decisiva competici&oacute;n intelectual con los rasgos suyos propios. No pretenden destruir sus principios y reafirmar los suyos. Los monstruos extra&ntilde;os de su calle en el barrio pretenden exactamente eso. El camello no contorsiona su anatom&iacute;a hasta formar una espl&eacute;ndida mofa porque el se&ntilde;or Robinson no tenga una joroba; pero el culto caballero del n&uacute;mero 5 s&iacute; que exhibe una mofa cuando advierte que el se&ntilde;or Robinson no tiene rodapi&eacute; en su casa. El buitre no va a estallar de risa si no ve volar a un hombre; pero el comandante que vive en el n&uacute;mero 9 se reir&aacute; a carcajadas de que tal hombre no fume. La queja que com&uacute;nmente tenemos que hacer de nuestros vecinos es que se meten en lo que no les concierne. No queremos decir realmente que no se metan en lo que no les concierne. Si nuestros vecinos no se metieran en lo que no les concierne, les pedir&iacute;an de repente su renta y r&aacute;pidamente dejar&iacute;an de ser nuestros vecinos. Lo que realmente queremos decir cuando exigimos que no se metan en lo que no les concierne es algo mucho m&aacute;s profundo. No nos desagradan por tener tan poca fuerza y energ&iacute;a que no puedan interesarse en sus cosas. Nos desagradan por tener fuerza y energ&iacute;a suficientes para interesarse adem&aacute;s en las nuestras. Lo que nos aterra de nuestros vecinos no es la estrechez de su horizonte, sino su espl&eacute;ndida tendencia a ensancharlo. Y todas las aversiones a la humanidad ordinaria tienen este car&aacute;cter general. No son aversiones a su endeblez (como algunos pretenden), sino a su energ&iacute;a Los mis&aacute;ntropos creen que desprecian a la humanidad por su debilidad, pero lo cierto es que la odian por su fuerza.<br /><br /><br />La gente ordinaria<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por supuesto, esta retirada de la brutal vivacidad y variedad de la gente ordinaria es algo perfectamente perdonable y excusable en tanto en cuanto no pretenda convertirse en una actitud de superioridad Pero cuando se califica a s&iacute; misma de aristocracia o esteticismo o de una superioridad sobre la burgues&iacute;a, no hay m&aacute;s remedio en justicia que se&ntilde;alar su debilidad intr&iacute;nseca. El fastidio es el m&aacute;s perdonable de todos los vicios; pero es la m&aacute;s imperdonable de todas las virtudes. Nietzsche, que es el representante m&aacute;s destacado de esta pretenciosa demanda del ser fastidioso, tiene en alg&uacute;n lugar de su obra una descripci&oacute;n-muy poderosa desde el punto de vista literario-del disgusto y desd&eacute;n que le consumen al volver su mirada sobre gente ordinaria con sus rostros ordinarios, sus voces ordinarias, sus mentes ordinarias. Como dec&iacute;a, esta actitud es casi hermosa si podemos clasificarla como pat&eacute;tica. La aristocracia de Nietzsche re&uacute;ne todo el car&aacute;cter sagrado que pertenece al d&eacute;bil. Cuando nos hace sentir que no puede soportar los rostros innumerables, las voces incesantes, esa omnipresencia abrumadora que pertenece a la muchedumbre, tiene la simpat&iacute;a o aprobaci&oacute;n de cualquiera que haya estado alguna vez enfermo en un barco o cansado en un autob&uacute;s lleno de gente. Todos hemos odiado a la humanidad cuando hemos sido poco humanos. Todo ser humano ha tenido alguna vez a la humanidad en sus ojos como una niebla sofocante, o en sus narices como un olor sofocante. Pero cuando Nietzsche tiene la incre&iacute;ble falta de humor y de imaginaci&oacute;n de pedirnos que creamos que su aristocracia es una aristocracia de m&uacute;sculos fuertes o una aristocracia de voluntades fuertes, se hace necesario mostrar la verdad de las cosas. Y la verdad es que es una aristocracia de nervios endebles.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nos hacemos nuestros amigos; nos hacemos nuestros enemigos; pero Dios hace a nuestro vecino de al lado. De ah&iacute; que se nos acerque revestido de todos los terrores despreocupados de la naturaleza; nuestro vecino es tan extra&ntilde;o como las estrellas, tan atolondrado e indiferente como la lluvia. Es el Hombre, la m&aacute;s terrible de todas las bestias. Por eso las religiones antiguas y el viejo lenguaje b&iacute;b6lico mostraban una sabidur&iacute;a tan penetrante cuando hablaban, no de los deberes con la humanidad, sino de deberes con el pr&oacute;jimo. El deber hacia la humanidad puede tomar a menudo la forma de alguna elecci&oacute;n que es personal y aun agradable. Ese deber puede ser un inter&eacute;s nuestro; puede ser incluso un capricho o una disipaci&oacute;n. Podemos trabajar en el barrio m&aacute;s pobre porque estamos especialmente preparados para trabajar en ese barrio, o porque as&iacute; nos lo parece; podemos luchar por la causa de la paz internacional porque nos gusta mucho luchar. E1 martirio m&aacute;s monstruoso, la experiencia m&aacute;s repulsiva, pueden ser resultado de elecci&oacute;n o de cierto gusto. Puede que estemos hechos de tal forma que nos encanten los lun&aacute;ticos o que nos interesen especialmente los leprosos. Puede que amemos a los negros porque son negros o a los socialistas alemanes porque son unos pedantes. Pero hemos de amar a nuestro vecino porque est&aacute; ah&iacute;-una raz&oacute;n mucho m&aacute;s alarmante para una obra mucho m&aacute;s seria-. E1 vecino es la muestra de humanidad que de hecho se nos da. Y precisamente porque puede ser una persona cualquiera, nuestro vecino es todo el mundo. Es un s&iacute;mbolo porque es un accidente.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No hay duda de que los hombres huyen de ambientes peque&ntilde;os a tierras que son mort&iacute;feras de verdad. Pero esto es natural porque no est&aacute;n huyendo de la muerte; est&aacute;n huyendo de la vida. Y este principio se aplica a cada uno de los anillos del sistema social de la humanidad. Es perfectamente razonable que los hombres busquen alguna variedad particular del tipo humano, siempre que busquen esa variedad del tipo humano y no la mera variedad humana. Es perfectamente l&oacute;gico que un diplom&aacute;tico brit&aacute;nico busque la compa&ntilde;&iacute;a de generales japoneses, si lo que quiere son generales japoneses Pero si lo que quiere es gente diferente de s&iacute; mismo, har&iacute;a mucho mejor en quedarse en su casa y discutir de religi&oacute;n con la sirvienta. Es muy razonable que el genio del pueblo vaya a conquistar Londres si lo que quiere es conquistar Londres. Pero si lo que quiere es conquistar algo fundamental y simb&oacute;licamente hostil y adem&aacute;s muy fuerte, har&iacute;a mucho mejor en quedarse donde est&aacute; y tener una pelea con el p&aacute;rroco de la iglesia. E1 hombre de la calle de barrio se comporta correctamente si va a Ramsgate por ver Ramsgate-algo bien dif&iacute;cil de imaginar-. Pero si, como &eacute;l lo expresa, va a Ramsgate &laquo;para cambiar&raquo;, entonces hay que decirle que experimentar&iacute;a un cambio mucho m&aacute;s rom&aacute;ntico y hasta melodram&aacute;tico si saltara por encima del muro al jard&iacute;n de su vecino. Las consecuencias ser&iacute;an tonificantes en un sentido que va mucho m&aacute;s all&aacute; de las posibilidades higi&eacute;nicas en Ramsgate.<br /><br /><br /><strong>Divergencias y variedades</strong><br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ahora bien, de la misma manera que este principio vale para el imperio, para la naci&oacute;n dentro del imperio, para la ciudad dentro de la naci&oacute;n, para la calle dentro de la ciudad, vale tambi&eacute;n para la casa dentro de la calle. La instituci&oacute;n de la familia debe ser ensalzada precisamente por las mismas razones que la instituci&oacute;n de la naci&oacute;n, o la instituci&oacute;n de la ciudad, son en este respecto ensalzadas. Es bueno para un hombre vivir en una familia por la misma raz&oacute;n que es bueno para un hombre ser asediado dentro de una ciudad. Es bueno para un hombre vivir en una familia en el mismo sentido en que es algo hermoso y delicioso para un hombre ser bloqueado por una nevada en una calle. Todas estas cosas le fuerzan a darse cuenta de que la vida no es algo que viene de fuera, sino algo que viene de dentro. Sobre todo, todas ellas insisten sobre el hecho de que la vida, si es de verdad una vida estimulante y fascinante, es una cosa que por su misma naturaleza existe a pesar de nosotros. Los escritores modernos que han sugerido, de manera m&aacute;s o menos abierta, que la familia es una instituci&oacute;n mala, se han limitado generalmente a sugerir, con mucha amargura o patetismo, que tal vez la familia no es siempre algo muy conciliador. Pero, qu&eacute; duda cabe, la familia es una instituci&oacute;n buena precisamente porque no es conciliadora. Es algo bueno y saludable precisamente porque contiene tantas divergencias y variedades. Es, como dice la gente sentimental, un peque&ntilde;o reino y, como muchos otros reinos peque&ntilde;os, se encuentran generalmente en un estado que se parece m&aacute;s a la anarqu&iacute;a. Es precisamente el hecho de que nuestro hermano Jorge no est&aacute; interesado en nuestras dificultades religiosas, sino que est&aacute; interesado en el &laquo;Restaurante Trocadero&raquo;, lo que da<br />a la familia algunas de las cualidades tonificantes de la rep&uacute;blica. Es precisamente el hecho de que nuestro t&iacute;o Fernando no aprueba las ambiciones teatrales de nuestra hermana Sara lo que hace que la familia sea como la humanidad. Los hombres y las mujeres que, por razones buenas o malas, se rebelan contra la familia, est&aacute;n, por razones buenas o malas, sencillamente rebel&aacute;ndose contra la humanidad. La t&iacute;a Isabel es irracional, como la humanidad. Pap&aacute; es excitable, como la humanidad. Nuestro hermano m&aacute;s peque&ntilde;o es malicioso, como la humanidad. El abuelo es est&uacute;pido, como el mundo; y es viejo, como el mundo.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No hay duda de que aquellos que desean, correcta o incorrectamente, escapar de todo esto, desean entrar en un mundo m&aacute;s estrecho. La grandeza y la variedad de la familia les deja desmayados y aterrorizados. Sara desea encontrar un mundo que consista por entero en teatros; Jorge desea pensar que el &laquo;Trocadero&raquo; es un cosmos. No digo ni por un momento que la huida a esta vida m&aacute;s limitada no sea lo correcto para el individuo, como tampoco lo digo de la huida a un monasterio. Pero s&iacute; que es malo y artificioso todo lo que tienda a hacer a estas personas sucumbir a la extra&ntilde;a ilusi&oacute;n de que est&aacute;n entrando en un mundo que es m&aacute;s grande y m&aacute;s variado que el suyo propio. La mejor manera en que un ser humano podr&iacute;a examinar su disposici&oacute;n para encontrarse con la variedad com&uacute;n de la humanidad ser&iacute;a dejarse caer por la chimenea de cualquier casa elegida a voleo, y llevarse tan bien como sea posible con la gente que est&aacute; dentro. Y eso es esencialmente lo que cada uno de nosotros hizo el d&iacute;a en que naci&oacute;.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En esto consiste verdaderamente la aventura rom&aacute;ntica, especial y sublime, de la familia. Es rom&aacute;ntica porque es &laquo;a cara o cruz&raquo;, porque es todo lo que sus enemigos dicen de ella, porque es arbitraria, porque est&aacute; ah&iacute;. En la medida en que un grupo de personas haya sido elegido racionalmente habr&aacute; cierta atm&oacute;sfera especial o sectaria. Cuando se eligen de manera irracional entonces uno se encuentra con hombres y mujeres sin m&aacute;s. El elemento de aventura empieza a existir; porque una aventura es algo que, por naturaleza, viene hacia nosotros. Es algo que nos escoge a nosotros, no algo que nosotros escogemos. E1 hecho de enamorarse ha sido a menudo considerado como la aventura suprema, el incidente rom&aacute;ntico por excelencia. En la medida en que hay en ello algo que est&aacute; fuera de nosotros, algo as&iacute; como una especie de fatalismo alegre, esto es muy cierto. No hay duda de que el amor nos atrapa, nos transfigura y nos tortura. Rompe de verdad nuestros corazones con una belleza insoportable, como la belleza insoportable de la m&uacute;sica. Sin embargo, en la medida en la que, por supuesto, tenemos algo que ver con el asunto, en la medida en la que de alguna forma estamos preparados para enamorarnos y en alg&uacute;n sentido para arrojarnos al amor, en la medida en que hasta cierto punto elegimos y hasta cierto punto juzgamos, en este sentido el hecho de enamorarse no es verdaderamente rom&aacute;ntico, no es de verdad la gran aventura. En este sentido, la aventura suprema no es enamorarse. La aventura suprema es nacer. All&iacute; nos encontramos de repente en una trampa espl&eacute;ndida y estremecedora. Ah&iacute; vemos de verdad algo que jam&aacute;s hab&iacute;amos so&ntilde;ado antes. Nuestro padre y nuestra madre est&aacute;n al acecho, esper&aacute;ndonos, y saltan sobre nosotros como si fueran bandoleros detr&aacute;s de un matorral. Nuestro t&iacute;o es una sorpresa. Nuestra t&iacute;a es como un rel&aacute;mpago en un cielo azul. Al entrar en la familia por el nacimiento entramos de verdad en un mundo incalculable, en un mundo que tiene sus leyes propias y extra&ntilde;as, en un mundo que podr&iacute;a muy bien continuar su curso sin nosotros, en un mundo que no hemos fabricado nosotros. En otras palabras, cuando entramos en la familia entramos en un cuento de hadas.<br /><br /><br />La aventura de lo inesperado<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Este colorido, como el de un relato fant&aacute;stico, deber&iacute;a pegarse a la familia y a nuestras relaciones con ella durante toda la vida. El amor es la cosa m&aacute;s profunda en la vida; m&aacute;s profundo que la misma realidad. Porque aun si la realidad resultara enga&ntilde;osa, a pesar de todo no se podr&iacute;a probar que es insignificante o sin importancia. Si los hechos fueran falsos, ser&iacute;an todav&iacute;a muy extra&ntilde;os. Y este car&aacute;cter extra&ntilde;o de la vida, este elemento inesperado y hasta perverso de las cosas tal como acontecen, permanece incurablemente interesante. Las circunstancias que podemos regular pueden hacerse mansas o pesimistas; pero las &laquo;circunstancias sobre las que no tenemos control&raquo; permanecen como te&ntilde;idas de algo divino para aquellos que, como el se&ntilde;or Micawber, pueden invocarlas y renovar su fuerza. La gente se pregunta por qu&eacute; es la novela la forma m&aacute;s popular de literatura; por qu&eacute; se leen m&aacute;s novelas que libros cient&iacute;ficos o de Metaf&iacute;sica. La raz&oacute;n es muy sencilla: es que la novela es m&aacute;s verdadera que esos otros libros. La vida puede a veces aparecer leg&iacute;timamente como un libro cient&iacute;fico. La vida puede a veces aparecer, y con mucha m&aacute;s legitimidad, como un libro de Metaf&iacute;sica. Pero la vida es siempre una novela. Nuestra existencia puede dejar de ser una canci&oacute;n; puede dejar de ser incluso un hermoso lamento. Puede que nuestra existencia no sea una justicia inteligible ni siquiera una equivocaci&oacute;n reconocible. Pero nuestra existencia es, a pesar de todo eso, una historia. En el fiero alfabeto de toda puesta de sol est&aacute; escrito, &laquo;continuar&aacute; en el pr&oacute;ximo&raquo;. Si tenemos suficiente inteligencia, podemos terminar una deducci&oacute;n filos&oacute;fica y exacta, y estar seguros de que la estamos acabando correctamente. Con poder cerebral adecuado podr&iacute;amos llevar a cabo cualquier descubrimiento cient&iacute;fico y estar seguros de que lo acab&aacute;bamos correctamente.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero ni siquiera con la m&aacute;s gigantesca inteligencia podr&iacute;amos terminar el relato m&aacute;s sencillo o el m&aacute;s tonto, y quedarnos seguros de que lo hemos terminado correctamente Ocurre as&iacute; porque un relato lleva por detr&aacute;s, no s&oacute;lo la inteligencia, que es parcialmente mec&aacute;nica, sino la voluntad, que en su esencia es algo divino. E1 escritor de una narraci&oacute;n puede enviar a su h&eacute;roe al calabozo en el pen&uacute;ltimo cap&iacute;tulo, si as&iacute; lo desea. Puede hacerlo por el mismo capricho divino por el que el mismo autor puede ir al calabozo y despu&eacute;s al infierno, si as&iacute; lo escoge. Y la misma civilizaci&oacute;n, aquella civilizaci&oacute;n caballeresca europea que reafirm&oacute; la libertad en el siglo XIII, produjo lo que llamamos &laquo;ficci&oacute;n&raquo; en el XVIII. Cuando Tom&aacute;s de Aquino afirm&oacute; la libertad espiritual del ser humano, cre&oacute; todas las malas novelas que se encuentran en las bibliotecas circulantes.<br /><br />Pero para que la vida sea para nosotros una historia o una historia de amor, es necesario que una gran parte de ella sea decidida sin nuestro permiso. Si queremos que nuestra vida sea un sistema, eso puede ser un fastidio; pero si queremos que sea un drama, es algo esencial. Puede ocurrir a menudo, sin duda alguna, que un drama sea escrito por alguien que no es muy de nuestro agrado. Pero nos gustar&iacute;a todav&iacute;a menos que el autor se presentara delante del tel&oacute;n cada hora m&aacute;s o menos y descargara sobre nosotros toda la preocupaci&oacute;n de inventar por nuestra cuenta el acto siguiente. El ser humano tiene control sobre muchas cosas en su vida; tiene control sobre un n&uacute;mero suficiente de cosas para ser el h&eacute;roe de una novela. Pero si tuviera control sobre todas las cosas, habr&iacute;a tanto h&eacute;roe que no habr&iacute;a novela. Y la raz&oacute;n por la que las vidas de los ricos son en el fondo tan sosas y aburridas es sencillamente porque pueden escoger los acontecimientos. Se aburren porque son omnipotentes. No puede tener aventuras porque las fabrican a su medida. Lo que mantiene a la vida como una aventura rom&aacute;ntica y llena de ardorosas posibilidades es la existencia de estas grandes limitaciones que nos fuerzan a todos a hacer frente a cosas que no nos gustan o que no esperamos. En vano hablan los altivos modernos de estar en ambientes inc&oacute;modos. Estar metido en una aventura es estar metido en ambientes inc&oacute;modos. Haber nacido en esta Tierra es haber nacido en un ambiente inc&oacute;modo, y por lo tanto, haber nacido en una aventura. De todas estas grandes limitaciones y estructuras que modelan y crean la poes&iacute;a y la variedad de la vida, la familia es la m&aacute;s definitiva y la m&aacute;s importante. De ah&iacute; que sea malentendida por los modernos que se imaginan que la aventura podr&iacute;a existir en grado m&aacute;s perfecto, en un estado completo de los que ellos llaman libertad. Se creen que si un hombre hace un gesto ser&iacute;a algo sorprendente y asombroso que el Sol se cayera del cielo. Pero lo que es sorprendente y asombroso-la aventura rom&aacute;ntica de la misma existencia del Sol-es que no se cae del cielo. Buscan estas gentes bajo toda forma y figura, un mundo donde no haya limitaciones-es decir, un mundo donde no haya contornos, esto es, un mundo donde no hay figuras-. No hay nada m&aacute;s despreciable y ruin que esa infinidad. Dicen que desean ser tan fuertes como el Universo, pero lo que realmente desean es que el Universo entero sea tan d&eacute;bil como ellos mismos.<br /><br /></p>]]></description><pubDate>Wed, 04 Oct 2006 08:05:00 +0000</pubDate></item><item><title>Gaston Courtois, "Adolescencia, edad dif&#xED;cil"</title><link>https://mareig4.blogia.com/2006/100404-gaston-courtois-adolescencia-edad-dificil-.php</link><guid isPermaLink="true">https://mareig4.blogia.com/2006/100404-gaston-courtois-adolescencia-edad-dificil-.php</guid><description><![CDATA[<strong><p>* Llega a una edad en la que el ni&ntilde;o deja de serlo y no es todav&iacute;a un adulto. Edad en que se produce una especie de ruptura de equilibrio en vista de un equilibrio nuevo y de la conquista de la personalidad, que har&aacute;n poco a poco de este ni&ntilde;o no s&oacute;lo un joven o una joven, sino tal joven -chico o chica- determinado. Resulta de esto un per&iacute;odo de crisis que comienza, en general, hacia los trece a&ntilde;os y que puede durar dos o tres. <br /><br />* Con frecuencia, en este per&iacute;odo, los padres, que han olvidado por completo lo que a ellos mismos les pas&oacute;, se sienten desorientados, porque no reconocen ya a sus hijos. Lo primero que ha de hacerse es no asustarse. Se trata de una crisis normal, que pasar&aacute; con tanta mayor rapidez y facilidad cuanto m&aacute;s los padres se esfuercen en comprenderla. <br /><br />* El adolescente, que deja de ser un ni&ntilde;o, comienza por tener una crisis de emancipaci&oacute;n. No quiere formar parte del mundo de los peque&ntilde;os; no quiere ya ser tratado como un ni&ntilde;o; no les gusta que le hagan decir sus lecciones; no quiere que se le mande por la noche a acostar; se molesta por la menor observaci&oacute;n, sobre todo si se la hacen delante de hermanos y hermanas m&aacute;s peque&ntilde;os. <br /><br />* Este deseo de emancipaci&oacute;n es la manifestaci&oacute;n de un progreso natural en v&iacute;as de evoluci&oacute;n. Ser&iacute;a en vano y peligroso intentar dominarlo por la fuerza. <br /><br />* Lo que caracteriza la adolescencia es una transformaci&oacute;n fisiol&oacute;gica. Importa, pues, que los padres hayan prevenido a tiempo a sus hijos. Pero en cualquier caso resultar&aacute; de ello una fragilidad f&iacute;sica, una inestabilidad de car&aacute;cter que es necesario tener en cuenta. <br /><br />* No hay por qu&eacute; extra&ntilde;arse en este per&iacute;odo de cambios de humor, arranques no razonados, desigualdad en el trabajo, sucesi&oacute;n imposible de prever de alegr&iacute;a ruidosa y gesto sombr&iacute;o. <br /><br />* El adolescente siente la impresi&oacute;n de no ser &eacute;l mismo. No comprende lo que pasa en &eacute;l. Siente m&aacute;s o menos confusamente algo en s&iacute; m&aacute;s fuerte que &eacute;l mismo... Pero dif&iacute;cilmente lo afirmar&aacute;. No aceptar&aacute; con gusto reproches o reconvenciones, y &eacute;stos le producir&aacute;n, en general, la sensaci&oacute;n de ser un incomprendido. <br /><br />* Los adolescentes intentan, con frecuencia torpemente, afirmar su naciente personalidad oponi&eacute;ndose a la tradici&oacute;n, al conformismo, al criterio de los adultos. Pocas veces tienen pensamiento propio y reflexivo. La prueba es que var&iacute;a con mucha facilidad sobre el mismo asunto en algunos d&iacute;as de intervalo. Pero se colocan instintivamente en la oposici&oacute;n de lo que vosotros afirm&aacute;is. No saben siempre lo que quieren con precisi&oacute;n. Por lo menos, quieren algo distinto de lo que vosotros quer&eacute;is, y con frecuencia lo contrario de lo que dese&aacute;is. Por otra parte est&aacute;n dotados en esta &eacute;poca de una plasticidad art&iacute;stica y de artesan&iacute;a que los capacita para interesarse por las actividades m&aacute;s inesperadas, a trav&eacute;s de las cuales buscan su orientaci&oacute;n y realizan la selecci&oacute;n de sus gustos y aptitudes. <br /><br />* En esta edad, que se llama impropiamente "la edad ingrata", no les es suficiente que los quieran, y -hecho que desconcierta mucho a las madres- hasta los abrazos, los mimos, las manifestaciones de cari&ntilde;o familiar, los encuentran indiferentes, si no son hostiles. Lo que ellos quieren es no s&oacute;lo ser amados; es amar por s&iacute; mismos y elegir sus amistades, naturalmente, fuera de su casa. <br /><br />* Son capaces, a la vez, de un ego&iacute;smo casi c&iacute;nico para todo lo que concierne al cuadro familiar y de una abnegaci&oacute;n espl&eacute;ndida fuera; por los pobres, por un ideal, por un movimiento pol&iacute;tico o religioso. <br /><br />* Es la &eacute;poca en que principalmente conviene orientarlos, sin impon&eacute;rselo nunca, hacia una organizaci&oacute;n de juventudes. La abnegaci&oacute;n con que se entregar&aacute;n a ella ser&aacute; tal vez lo que mejor podr&aacute; ayudarlos a salvar ese per&iacute;odo de crisis y a volver a encontrar el equilibrio en las mejores condiciones: d&aacute;ndose es como se equilibrar&aacute;n. <br /><br />* Para los j&oacute;venes es la edad de la pasi&oacute;n amorosa; por un profesor, por una profesora. Si el objeto de la pasi&oacute;n es algo bueno y equilibrado, no hay que inquietarse; pasar&aacute; por s&iacute; solo. <br /><br />* Si la evasi&oacute;n del medio familiar no se orienta hacia una organizaci&oacute;n juvenil, el adolescente puede desviarse en otros sentido, no sin peligro: el de los sue&ntilde;os, la imaginaci&oacute;n; es la edad por excelencia del romanticismo y de lo novelesco. <br /><br />* No os extra&ntilde;&eacute;is si en esta &eacute;poca vuestro hijo no quiere salir con vosotros. Lo importante -pero este importante es esencia- es que el medio en que busque sus diversiones y descanso sea moralmente sano. Aqu&iacute; tambi&eacute;n interviene la elecci&oacute;n de la organizaci&oacute;n juvenil que mejor responda a sus aspiraciones. <br /><br />* Estos ni&ntilde;os grandes son capaces de entusiasmarse por las cosas grandes y bellas, como tambi&eacute;n por cualquier peque&ntilde;ez. No se os ocurra burlaros; son muy susceptibles. No intent&eacute;is adivinarlos; son muy suspicaces: se repliegan en s&iacute; mismos y se cierran m&aacute;s; son muy celosos de su autonom&iacute;a, de su independencia: su personalidad se yergue. &iexcl;Son muchachos mayores, no chiquillos! Sobre todo, que no les parezca que se los vigila. <br /><br />* Esta &uacute;ltima palabra me trae a la memoria la distinci&oacute;n un poco sutil, pero fundamentada, que se estableci&oacute; un d&iacute;a entre dos traductores del mismo t&eacute;rmino griego "episkopein", de donde procede la palabra obispo; una de las traducciones, que sigui&oacute; literalmente los elementos de la composici&oacute;n del verbo griego, dio "vigilar". El otro invirti&oacute;, podr&iacute;a decirse, el orden de los factores y dio "velar por". Se ve enseguida la diferencia. Un padre no vigilar&aacute; a su hijo ya mayor, tendr&aacute; confianza en &eacute;l; pero velar&aacute; por &eacute;l para hacerle aprovechar las ocasiones de demostrar su talento o sus cualidades. <br /><br />* Dad a vuestros adolescentes ocasi&oacute;n de contribuir activamente en las decisiones comunes relativas a la casa. Ser&aacute; un medio de dominar razonablemente la exagerada tentaci&oacute;n de evadirse del hogar familiar. <br /><br />* La experiencia demuestra que los muchachos cuya opini&oacute;n se tiene en cuenta en los asuntos del gobierno de la casa, alimenticio, de diversiones, radiof&oacute;nico, etc., en el seno de la familia, buscan menos que otros ejercitar la libertad fuera. <br /><br />* Sobre todo, ante las manifestaciones de independencia, de evasi&oacute;n, de oposici&oacute;n, de vuestros hijos y de vuestras hijas adolescentes, no dramatic&eacute;is. Nada de escenas, l&aacute;grimas o reproches...; menos a&uacute;n violencias. <br /><br />* En esta edad m&aacute;s que nunca, saben persuadirlos y procurad no obligarlos. <br /><br />* Cuando dese&eacute;is conseguir alguna cosa de ellos, apelad a los m&oacute;viles m&aacute;s elevados; no os apoy&eacute;is en motivos exclusivamente utilitarios; a pesar de las apariencias, est&aacute;n en la &eacute;poca de los idealismos desinteresados. Es tambi&eacute;n la edad de la poes&iacute;a, en la que gusta hacer versos sobre todo y a prop&oacute;sito de todo. <br /><br />* En t&eacute;rminos generales, evitad el burlaros de ellos; mostraos compasivos; m&aacute;s a&uacute;n; hacedles sentir que los comprend&eacute;is. Conservar&eacute;is de esta manera ante ellos la autoridad moral, de que tanta necesidad tienen, sin que lo sepan, para ayudarlos a canalizar en buen sentido las fuerzas nuevas y magn&iacute;ficas que los encaminan hacia la edad adulta. <br /><br />* Tranquilizaos; esos a&ntilde;os dif&iacute;ciles pasar&aacute;n. Si vuestros hijos comprenden que los am&aacute;is por s&iacute; mismos, que no solamente no quer&eacute;is impedir que crezcan, sino que dese&aacute;is ayudarlos a conseguir una personalidad de hombres o mujeres dignos de tal nombre, vuestros hijos y vuestras hijas conservar&aacute;n su confianza en vosotros o, pasada la crisis, sentir&aacute;n y os demostrar&aacute;n un afecto redoblado.</p></strong>]]></description><pubDate>Wed, 04 Oct 2006 08:04:00 +0000</pubDate></item><item><title>"Criterios para la elecci&#xF3;n de buenos libros infantiles y juveniles", por Luis Daniel Gonz&#xE1;lez,</title><link>https://mareig4.blogia.com/2006/100403--criterios-para-la-eleccion-de-buenos-libros-infantiles-y-juveniles-por-luis-daniel-gonzalez-.php</link><guid isPermaLink="true">https://mareig4.blogia.com/2006/100403--criterios-para-la-eleccion-de-buenos-libros-infantiles-y-juveniles-por-luis-daniel-gonzalez-.php</guid><description><![CDATA[<p>Las personas que desean escoger buenos libros de Literatura infantil y juvenil (LIJ) siempre se plantean c&oacute;mo discernir, entre la gran producci&oacute;n actual, cu&aacute;les pueden ser los mejores o los m&aacute;s apropiados para un lector concreto. En la opini&oacute;n que acaban form&aacute;ndose pesa la idea que se hacen del libro antes de leerlo, e influyen luego las actitudes con las que lo leen y, sobre todo, las armas cr&iacute;ticas que poseen para juzgarlo. Podr&iacute;amos decir que, tanto para un padre o un profesor que tienen la preocupaci&oacute;n de acertar con las lecturas que proponen a sus hijos y a sus alumnos, como para el cr&iacute;tico que desea facilit&aacute;rselo, las preguntas son: &iquest;c&oacute;mo es la cr&iacute;tica real de LIJ?, &iquest;c&oacute;mo ser&iacute;a una cr&iacute;tica ideal de LIJ?<br /><br /><br />El ruido del sistema<br /><br />Un libro, y antes la noticia sobre un libro, nos acaba llegando despu&eacute;s de un largo proceso en el que han intervenido escritores, editores, traductores, libreros, publicistas, profesores, periodistas, cr&iacute;ticos, lectores, instituciones... Todos sabemos que los engranajes entre todas estas piezas no est&aacute;n siempre igual de limpios. As&iacute;, la escritora es colaboradora del suplemento donde se rese&ntilde;a su libro, el cr&iacute;tico m&aacute;s renombrado es quien comenta la novelita que ha preparado en sus ratos libres el consejero delegado de la empresa, el autor premiado fue hace pocos a&ntilde;os el presidente de la instituci&oacute;n que otorga el premio... O bien, los propietarios del peri&oacute;dico donde se informa tan positivamente de los m&eacute;ritos del libro, lo son tambi&eacute;n de las editoriales que lo publican o de la red de colegios donde se recomienda en las clases... Tambi&eacute;n los denuestos contra un libro quiz&aacute; obedecen a que su autor o su contenido no sintonizan con la direcci&oacute;n pol&iacute;tica del medio o del cr&iacute;tico, o el silencio en torno a &eacute;l puede deberse a que no interesa promocionar lo m&aacute;s m&iacute;nimo a los del pueblo de al lado, e incluso se puede ignorar a Marcelino pan y vino a la hora de confeccionar la lista de los 100 mejores libros espa&ntilde;oles de LIJ...<br /><br />Dejando de lado que todo este laborioso entramado de motivos &mdash;de amistad, comerciales, ideol&oacute;gicos...&mdash; no siempre da resultados nefastos, y subrayando que no es un buen camino cuestionar las intenciones de nadie, es evidente que hay distintos talantes a la hora de hablar de un libro. A unos les interesa subrayar su val&iacute;a objetiva, los hay que son puros intermediarios irreflexivos que se conforman con opiniones ajenas, a otros no les importa si el libro tiene o no alg&uacute;n m&eacute;rito con tal de que d&eacute; dinero... Tal vez en un mundo ideal deber&iacute;amos ignorar el alboroto del sistema cultural &mdash;premios, presentaciones, publicidad, pol&eacute;micas...&mdash;, y podr&iacute;amos evitar el influjo de factores ajenos al valor del libro mismo &mdash;la extravagancia del escritor en una entrevista, la moda del momento...&mdash;. Pero, adem&aacute;s de que no estamos en un mundo ideal, quiz&aacute; sin propaganda no conocer&iacute;amos muchos productos, y es seguro que parte del discernimiento que hoy hace falta es, justamente, saber filtrar los ruidos de fondo.<br /><br /><br />Las rese&ntilde;as de libros<br /><br />La primera orientaci&oacute;n acerca de un libro empieza en las rese&ntilde;as meramente informativas, necesarias si se quiere contar con un primer avance de las novedades. Contando con que no todos los periodistas pueden tener una formaci&oacute;n completa y con que la estructura de su trabajo no suele permitirles la pausa conveniente, este trabajo ser&aacute; digno si se abandona cualquier tono publicitario, si no se habla de o&iacute;das, si se advierte al lector cuando se reproduce acr&iacute;ticamente la nota de prensa que distribuye la editorial. Tambi&eacute;n el bombo a una obra o un autor debido a que, por alguna raz&oacute;n, es noticia, puede darse con m&aacute;s o menos equilibrio: los elogios s&oacute;lo tienen valor cuando quien los concede tiene peso, no es un favor recibir alabanzas de los ignorantes.<br /><br />Quien busca una cr&iacute;tica de m&aacute;s nivel espera datos sobre la calidad objetiva del libro y que se valore cu&aacute;l puede ser su posible recepci&oacute;n. En ese trabajo caben distintos grados de acierto, seg&uacute;n la cercan&iacute;a mental del cr&iacute;tico a los lectores potenciales, y distintos grados de profundidad, seg&uacute;n el conocimiento que tenga de asuntos tales como la historia de la LIJ, las tendencias de la producci&oacute;n actual, los estudios de los especialistas, etc.<br /><br />En general cabe decir que, si un criterio pr&aacute;ctico es no fiarse de la publicidad y pedir consejo a quien est&aacute; en condiciones de darlo, m&aacute;s a&uacute;n en la LIJ, donde adem&aacute;s del conocimiento de primera mano de los libros es b&aacute;sica la conexi&oacute;n con los ni&ntilde;os. Desde &oacute;pticas muy distintas en ese caso pueden estar padres muy lectores, bibliotecarias, profesores, algunos libreros...<br /><br /><br />Actitudes equivocadas<br /><br />Situado ya delante de un libro de LIJ lo primero que debe decirse al lector es que lo lea con un planteamiento mental abierto, algo incompatible con pensar que un libro &laquo;debe ser&raquo; de una determinada manera. Es el error de Roald Dahl cuando, a trav&eacute;s de su personaje Matilda, dice que un libro para ni&ntilde;os debe siempre tener pasajes c&oacute;micos y, en cierto modo, descalifica las obras de Tolkien y de Lewis por no tenerlos. En positivo s&oacute;lo se puede afirmar algo tan vago como que cada libro ha de tener los rasgos formales y de fondo, la dosis de humor o de realismo o de fantas&iacute;a, que pretenda y necesite tener.<br /><br />Por el contrario, si no es posible establecer unos criterios acerca de lo que un libro debe ser, s&iacute; se puede pensar con m&aacute;s claridad en lo que &laquo;no debe ser&raquo;. Aqu&iacute; sucede igual que con los preceptos morales: los &uacute;nicos que tienen una validez universal e incondicionada son los negativos pues la experiencia nos dice que determinadas actuaciones y l&iacute;neas de conducta llevan siempre al fracaso. Del mismo modo se puede afirmar que tambi&eacute;n hay trampas y talantes en los que nunca debe caer un autor, sean cu&aacute;les sean sus aspiraciones, tanto si desea ganar dinero y prestigio a cualquier precio como si sus intenciones de ayudar al ni&ntilde;o a ser bueno son rect&iacute;simas.<br /><br /><br />Tres ejemplos<br /><br />Astrid Lindgren da una pista cuando rechaza los libros que hacen gui&ntilde;os a los adultos por encima de los ni&ntilde;os. Por ejemplo, explica la escritora sueca, parodiar el acta de una reuni&oacute;n oficial no tiene sentido cuando ning&uacute;n ni&ntilde;o ha le&iacute;do nunca un acta de sesiones. Se pueden incluir cosas que diviertan a ni&ntilde;os y mayores, se puede tener en cuenta que cada uno entiende m&aacute;s o menos en funci&oacute;n de muchas cosas, pero nunca se ha de intentar ser m&aacute;s p&iacute;caro de la cuenta en busca de sonrisas y aplausos... del adulto, pues eso es una desfachatez con el ni&ntilde;o y, por tanto, es siempre fraudulento en la LIJ.<br /><br />Un segundo ejemplo lo pone Tolkien cuando pide respeto hacia la inteligencia del ni&ntilde;o y que se use un vocabulario preciso, incluso por encima de su nivel, pues todos necesitamos una literatura que nos sobrepase y nos eleve. Obviamente, a cada chico hay que tratarle seg&uacute;n su edad y su madurez, y cada tipo de relato tiene unos objetivos y unas leyes propias. Hay una edad para los cuentos de ardillitas y hay una edad para los relatos de iniciaci&oacute;n: lo que importa es que lenguaje y contenido formen un conjunto arm&oacute;nico, y que se trate con respeto la capacidad del lector.<br /><br />Y podemos recurrir para un tercero a Borges cuando, a prop&oacute;sito de Alicia en el Pa&iacute;s de las maravillas, comenta el peligro de puerilidad que corren los autores de libros infantiles. Obviamente, la puerilidad no est&aacute; en la poes&iacute;a infantil de Gloria Fuertes, que se dirige a lectores peque&ntilde;os con el objetivo de abrir pasillos hacia los significados y hacia la sensibilidad a trav&eacute;s de los sonidos y los ritmos. Est&aacute; m&aacute;s bien en los escritores que se dirigen a los ni&ntilde;os con el esp&iacute;ritu del turista que piensa que cualquiera le puede comprender si habla muy alto y despacio, y que no saben &laquo;emplear palabras corrientes y decir cosas extraordinarias&raquo;, receta de Schopenhauer que Astrid Lindgren repet&iacute;a.<br /><br /><br />M&eacute;ritos y fallos<br /><br />De todos modos, aunque los ejemplos del apartado anterior sean importantes y podr&iacute;an ser m&aacute;s, el rechazo a cualquier falsedad de fondo en un libro debe provenir de una valoraci&oacute;n sobre lo que la obra es y no sobre lo que la obra no es: a quien mira como a trav&eacute;s de sus preferencias personales quej&aacute;ndose de lo que falta y de las posibilidades desperdiciadas, hay que animarle a que se ponga &eacute;l mismo a escribir. Y esto no es sarc&aacute;stico: grandes libros para ni&ntilde;os han nacido cuando sus autores no encontraban en el mercado lo que ve&iacute;an o cre&iacute;an que necesitaban sus hijos.<br /><br />En ese juicio sobre un libro debe atenderse primero a caracter&iacute;sticas formales tales como el vocabulario, la estructura, las connotaciones... Los fallos en este nivel se sit&uacute;an tambi&eacute;n dentro de lo que &laquo;no debe ser&raquo; un libro, aunque puedan darse otros m&eacute;ritos que los compensen: vigor narrativo, inter&eacute;s del argumento, definici&oacute;n acertada de personajes, etc. Adem&aacute;s, juzgar la calidad objetiva del libro tambi&eacute;n significa considerar en qu&eacute; tradici&oacute;n se sit&uacute;a y qu&eacute; contenidos tiene, por un lado, a qu&eacute; p&uacute;blico se dirige y con qu&eacute; prop&oacute;sitos se presenta o se nos dice que fue concebido, por otro.<br /><br />Se&ntilde;alar c&oacute;mo encaja un libro en la tradici&oacute;n es imprescindible. Quien ignora los precedentes puede considerar bueno un libro que, realmente, repite y no mejora lo ya dicho. Por eso la fecha es importante, llegar el primero es distinto que llegar el quinto, el ingenioso no lo es tanto si sabemos que nos est&aacute; contando como suyo un chiste copiado... Informar en relaci&oacute;n a esto es b&aacute;sico para llevar a los j&oacute;venes a la mejor literatura: conocer que algunos &laquo;best-seller&raquo; de Michael Crichton y sus pel&iacute;culas consecutivas son en realidad meras puestas al d&iacute;a de cl&aacute;sicos de aventuras, ha cambiado la perspectiva de algunos lectores que conozco.<br /><br />Otro aspecto a tener en cuenta es qu&eacute; conocimiento de la realidad nos aporta un libro, si nos hace comprender mejor a las personas, si nos descubre alguna novedad o bien algo viejo con una perspectiva nueva... Siempre, pero quiz&aacute; m&aacute;s en el caso de la LIJ, esto va unido al impacto que la obra causa en el lector: los elementos de aprendizaje y los modelos que se proponen pueden ser &uacute;tiles para unos y desalentadores para otros, determinados mundos fant&aacute;sticos pueden ser luminosos para unos e incomprensibles para otros... Esa recepci&oacute;n subjetiva no puede ignorarse y ha de intentar explicarse: un libro tan divertido y revelador como &ldquo;Cosas de Ram&oacute;n Lamote&rdquo;, por ejemplo, puede hacer poca gracia y decir mucho menos a un lector no gallego.<br /><br /><br />El valor de las limitaciones<br /><br />Y el prop&oacute;sito del autor o de las editoriales, que por algo presentan los libros por edades, tambi&eacute;n ha de considerarse. Como no es lo mismo dirigir un libro a ni&ntilde;os de 6 a&ntilde;os que a j&oacute;venes de 18, es importante aclarar si el autor consigui&oacute; lo que pretend&iacute;a u otra cosa. Meter un gol por casualidad no debe ser aplaudido como si fuera una muestra de talento. En esta direcci&oacute;n hay argumentos que son para mayores pero van escritos con lenguaje infantil pobre. O tramas elemental&iacute;simas escritas en prosa po&eacute;tica que s&oacute;lo algunos adultos pueden apreciar. O tantas novelas cr&iacute;ticas con errores educativos: si algo est&aacute; mal hecho debe ser criticado, e incluso si se hace descompensadamente se podr&aacute; se&ntilde;alar que la cr&iacute;tica como tal es casi siempre preferible al silencio; pero a la vez conviene advertir que algo deja de ser correcto si est&aacute; fuera de lugar: hay cuestiones cuyo su sitio no es una novela infantil o que a ciertas edades se deben plantear de otra manera. En definitiva la cuesti&oacute;n es que quien acepta el reto de dirigirse a un p&uacute;blico determinado, en este caso infantil o juvenil, acepta una limitaci&oacute;n m&aacute;s que no va contra la categor&iacute;a de su obra sino al contrario: a un artista le gustan sus limitaciones, la esencia de toda pintura es el contorno, dec&iacute;a muy bien Chesterton.<br /><br />Por tanto, la cr&iacute;tica particular de LIJ ha de considerar que, para dar en el blanco, un libro debe gustar a los destinatarios antes que al adulto. Y, segundo, que como los ni&ntilde;os y los j&oacute;venes son personalidades en formaci&oacute;n, un libro puede cumplir de modo diferente las distintas funciones que se le pueden asignar: aumentar la destreza lectora; desarrollar la imaginaci&oacute;n y, por tanto, la capacidad de pensar &laquo;creativamente&raquo;; mejorar la calidad del tiempo de ocio... Ahora bien, si cualquier libro infantil ha de ser un escal&oacute;n hacia la mejor literatura, cuyo list&oacute;n lo fijan obras como El Quijote o la Divina Comedia y autores como Shakespeare y Dostoievski, ya se ve que no estamos hablando s&oacute;lo de recursos lectores y literarios sino de contenidos human&iacute;sticos y de comportamiento &eacute;tico.<br /><br /><br />Lectores sinceros<br /><br />Este aspecto, tan importante a la hora de juzgar el inter&eacute;s de un libro para un ni&ntilde;o concreto, se ilumina con una jugosa digresi&oacute;n chestertoniana. El autor ingl&eacute;s divide a la humanidad en Pueblo, Poetas y Profesores o Intelectuales. Para nuestro tema donde dice Pueblo podr&iacute;amos decir Ni&ntilde;os y donde dice Poetas podr&iacute;amos poner Autores de LIJ. El Pueblo tiene presunciones, designadas &laquo;lugares comunes&raquo;, tales como la de que la infancia es encantadora o que un hombre luchando contra tres es un hermoso espect&aacute;culo. Estas ideas sutiles que el Pueblo experimenta pero no sabe expresar, son las que los Poetas pueden formular de tal manera que parecen ser las cosas profundas que realmente son: donde un hombre com&uacute;n oculta la emoci&oacute;n m&aacute;s original diciendo &laquo;Excelente abuelo&raquo;, V&iacute;ctor Hugo habr&iacute;a escrito &laquo;L&acute;art d&acute;&ecirc;tre grand-p&egrave;re&raquo;. Pero si los Poetas elevan los sentimientos populares al grado m&aacute;s alto, debemos recordar siempre que s&oacute;lo son sus guardianes. Ning&uacute;n hombre pudo jam&aacute;s escribir una buena poes&iacute;a para demostrar que la infancia es repulsiva o que resulta despreciable que un hombre cruce su espada contra otros tres. Los individuos que pueden sostener este tipo de cosas son los Profesores o Intelectuales majaderos. Son Poetas quienes se alzan sobre el Pueblo entendi&eacute;ndolo, como hizo Dickens por ejemplo. Son Intelectuales majaderos quienes se alzan sobre el Pueblo rehusando comprenderlo, diciendo que sus turbias y extra&ntilde;as preferencias son prejuicios y supersticiones. Los majaderos hacen que el Pueblo se sienta est&uacute;pido, los Poetas hacen que el Pueblo se sienta sabio.<br /><br />Los ni&ntilde;os como lectores tienen la ventaja de que son siempre sinceros: si un libro les gusta lo leen y si no lo dejan. La historia de la LIJ va dejando un rastro de libros que los ni&ntilde;os han le&iacute;do y siguen leyendo siempre &laquo;con previo fervor y una misteriosa lealtad&raquo;, como dec&iacute;a Borges de los cl&aacute;sicos. En ellos se ve claramente c&oacute;mo los buenos autores conectan con los ni&ntilde;os y, al hacer que se sientan sabios y tratarles como a sabios, los hacen sabios de verdad. Los malos autores, aunque no dejan sus obras en la historia, s&iacute; act&uacute;an en el presente haciendo que sus lectores se sientan est&uacute;pidos y convenciendo a no pocos adultos de que a los ni&ntilde;os en realidad les gustan otras cosas de las que dicen que les gustan. Dicho de otro modo: desconf&iacute;en de un cuento para ni&ntilde;os que no diga claramente que un pirata es siempre un pirata, por m&aacute;s que tenga su corazoncito y pueda ser un extraordinario navegante.<br /><br /><br />NOTAS<br /><br />Este art&iacute;culo fue redactado antes de la lectura de &ldquo;Siete llaves para valorar las historias infantiles&rdquo;, de Teresa Colomer y otros autores (Madrid: Fundaci&oacute;n Germ&aacute;n S&aacute;nchez Ruip&eacute;rez, 2002; 239 pp.). Quien est&eacute; interesado en ver con m&aacute;s detalle c&oacute;mo ha de ser una cr&iacute;tica de un libro infantil y juvenil agradecer&aacute; conocerlo. Con ejemplos de obras concretas, cada cap&iacute;tulo trata un aspecto diferente: el &aacute;lbum ilustrado, c&oacute;mo se organiza una historia, c&oacute;mo es la voz narrativa, la calidad del texto y de las im&aacute;genes, definici&oacute;n de personajes, c&oacute;mo ampl&iacute;a la narrativa los horizontes del lector, la tradici&oacute;n literaria o los pr&eacute;stamos que unas obras toman de otras... Al final de cada cap&iacute;tulo se a&ntilde;aden &uacute;tiles observaciones se&ntilde;alando los fallos m&aacute;s comunes en cada uno de estos apartados.<br /><br />La cita de Astrid Lindgren est&aacute; tomada del jugoso &ldquo;Breve di&aacute;logo con un futuro autor de libros infantiles&rdquo;, art&iacute;culo recogido en su obra autobiogr&aacute;fica Mi mundo perdido (Samuel August fr&aacute;n Sevedstorp och Hanna i Hult, 1975). Barcelona: Juventud, 1985; 93 pp.; trad. de Herminia Dauer.<br /><br />La menci&oacute;n a Tolkien se refiere a un texto de sus &ldquo;Cartas&rdquo; que es la cita introductoria de &ldquo;Bienvenidos a la Fiesta&rdquo;.<br /><br />La primera cita de Borges acerca de Alicia est&aacute; en &ldquo;Pr&oacute;logos con un pr&oacute;logo de pr&oacute;logos&rdquo;, Madrid: Alianza, 1998; 270 pp.; col. Biblioteca Borges, El Libro de Bolsillo.<br />La segunda cita est&aacute; tomada de una conferencia de Carlos Garc&iacute;a Gual titulada &ldquo;El viaje sobre el tiempo o la lectura de los cl&aacute;sicos&rdquo;, pronunciada en un ciclo de conferencias organizado en 1998 por el Grupo Santillana bajo el t&iacute;tulo gen&eacute;rico &laquo;La educaci&oacute;n que queremos&raquo;. Fue publicada en la revista &ldquo;Primeras Noticias &ndash; Literatura infantil y juvenil&rdquo;, y est&aacute; disponible en www.indexnet.santillana.es/rcs/_archivos/documentos/general/garciagual.doc.<br /><br />La cita de Chesterton de El valor de las limitaciones est&aacute; en El suicidio del pensamiento, cap&iacute;tulo de Ortodoxia (Orthodoxy, 1908); Barcelona: Alta Fulla, 2000, 2&ordf; ed.; 187 pp.; col. Ad litteram; trad. de Alfonso Reyes.<br />La larga cita de Lectores sinceros est&aacute; tomada de Las tres clases de hombres, uno de los ensayos contenidos en Alarmas y digresiones (Alarms and Discussions, 1910); contenido en Obras completas, tomo I; Barcelona: Plaza &amp; Jan&eacute;s, 1967; 1676 pp.; trad. de Teresa Reyles.</p>]]></description><pubDate>Wed, 04 Oct 2006 08:02:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
